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30/10/11

La bomba domesticada

Se metió en mi casa, haciendo tic tac. La miré con desconfianza. Era una esfera negra llena de pólvora, con una mecha y un reloj adentro. Rodó sobre la alfombra y se instaló en la sala, a mirar televisión conmigo. Por las dudas la acaricié y ella ronroneó con delicia. Le ofrecí vino, la saqué a pasear; le cedí un puesto en la mesa, un lugar en la cama, un espacio en mi pensamiento, un destino en mi escritura. Se disfrazó de Hello Kitty, de ratón Mickey, de osito Gummy; se disfrazó tantas veces que comencé a juguetear con su mecha, dejé de escuchar su reloj y creí que ya no me amenazaba. Se había convertido en una bola suave de peluche que podía abrazar al dormir. Cuando sentí que había renunciado a su cruel naturaleza y que su pólvora se había vencido, le di todas mis llaves. La dejé entrar en mi cuerpo, circular por mis venas, distenderse dentro de mí, hasta que se apostó en un rincón cálido entre mi pecho y mi espalda. Desde allí inundó mis espacios vacíos, reconfortó los heridos, colmó los incompletos. Convirtió en risa el desencanto y en certeza el espejismo. Arropó las lastimaduras pasadas y entibió mi sangre con millones de alegres partículas de placer. Con sus brazos delicados de bomba domesticada, me acarició de adentro hacia afuera y de afuera hacia adentro, derribando una a una, dulcemente, todas mis defensas. Y entonces, tras una brutal risotada, detonó. 

14 comentarios:

Alejandro de México dijo...

También tú, confiar en una bomba... :P

gustavomendoza dijo...

Leila es un texto hermoso y cruel a la vez. Me gusta como concatenas las palabras
Me remite a las sensaciones, los recuerdos, las relaciones humanas, al amor, al desengaño, la guerra y a aquel " Tamagochi" que deje morir para no escuchar su llanto y no me explotara en la cara.

Profesor Van Hallsing dijo...

PUM!! Era Obvio...
Y ahora, quién junta los pedazos de Leila???
Así no se puede...

Anónimo dijo...

Formidable!

Victor dijo...

It looks like love to me. Mientras escucho Sonic Youth leo tu sutil encuentro con esta peligrosa mascota.
Gracias por compartirlo. Saludos!!

ednaleah2 dijo...

Definitivo.... eres genial para expresarte con las letras, me imagino lo espectacular que sería conversar contigo...
Gracias por escribir... Saludos desde Venezuela...

Anónimo dijo...

y no se te ocurrió mojarla?

Leila Macor dijo...

:D

DREAMSMAKER - GONZALO VAZQUEZ dijo...

Genial, predecible porque que otra cosa se puede esperar de una bomba, me recuerda a la fabula del escorpión que quería cruzar el rió, todos sabíamos que terminaría picando al que lo llevara en su lomo, igualmente cuando ocurre nos sorprende terriblemente.

Graciela Moratorio dijo...

Hola Leila: me gusta tu estilo. No desperdicias las palabras que eliges.
Que sigas así. Un abrazo.

Leila Macor dijo...

El escorpión, exacto. Pobre.

Anónimo dijo...

Lo siento Leila,ese sentimiento es doloroso.Como los artistas suelen decir el arte ayuda a "exorcisar" algunas bombas detonadas,también están los amigos,la familia,el aire,el Sol....En fin...que le puedo decir colega en este viaje..sentite feliz de que aún podes sentir cosa que (solo por poner un ejemplo)las bombas no pueden hacer.

Un gran abrazo de tu fan uruguayo
(no al estilo Mark Chapman,calma)

Alejandro
mis dos mail son
AJET1966@HOTMAIL.COM
LOGAN2505@HOTMAIL.com

PD: Un texto dulce tierno lleno de amor de vida y de dolor.Donde uno ya sabe el final e igual no desea que suceda.

Ahora seamos activistas en favor del desarme..

Martín dijo...

Nunca hago comentarios pero pasé por aquí y... qué bomba hija de puta
Martín

Carlos E dijo...

A ver, lo primero que pensé es en esa gente o situaciones que sabes te van a joder la vida y aún así le abrimos las puertas. Así debe ser la historia de una droga destructiva.