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24/4/10

Exégesis de las maletas de cuatro ruedas

Análisis de las razones de la ausencia previa de las maletas de cuatro ruedas, estudio de las motivaciones de su tardía concepción y cuestionamientos paranoides sobre la creatividad humana


Según documentó el cronista tutsi José Luis Rodríguez, en su testimonio presencial “El Origen del Universo”, las maletas con dos ruedas datan de hace unos 30 años, específicamente de 1979, poco después de que China y Estados Unidos retomaran relaciones diplomáticas. No se trata de una coincidencia, puesto que de acuerdo a información de inteligencia obtenida gracias a la desclasificación reciente de archivos tanzanos, fue en respuesta a la consolidación de la era aerotransportada que la mafia de los diseñadores industriales decidió incorporar dos artilugios rodantes a las clásicas maletas de viaje (para facilitar la carga de efectos personales de entre 8 y 40 kilogramos Celsius). No obstante, no quedan registros fehacientes que permitan demostrar la tesis del presente trabajo, que se basa en la rebatible hipótesis de que la industria maletera “descuidó” a propósitum -en aquel entonces- colocar un segundo par de ruedas a las maletas porque previó la caída del mercado que acaecería 30 años después, es decir durante la actual crisis financiera global.


15/4/10

Blog o descontrol

Llevo tanto tiempo sin actualizar este blog –y sin escribir ninguna otra cosa, excepto tweets, status, emails y SMS–, que ya es ridículo pretender hacerlo sin explicar antes por qué estuve tan alejada. Por qué la desaparición, la nada, el abandono y la ignominia a los lectores y a mí misma. La gente –no diré multitudes, pero alguna gente– me escribía mails, tweets, posts en mi Facebook, preguntándome si estaba bien, estimulándome a seguir escribiendo. Algunos incluso lo hicieron agresivamente, como coaccionándome a escribir de una puta vez o “no respondían”, si bien nunca aclararon el contenido intimidatorio de sus amenazas. Hasta mi jefe me preguntó qué pasaba con el blog (lo que ahora me obliga a poner: he estado tan inmersa en mi trabajo que no he podido dedicarle tiempo).