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13/1/10

La curiosa relación entre el sexo y las cucarachas

Soy un ser superior. Al menos superior a una cucaracha, eso no lo dudo. Soy más inteligente, más simpática y, según los patrones estéticos humanos, que por fortuna son los que nos rigen, más linda. Ella dirá otra cosa, pero reconozco que objetivamente es más ágil y rápida que yo. Su definición en el Diccionario de la Real Academia Española, sin embargo, no la distingue demasiado de mí: insecto ortóptero (eso no lo soy), nocturno y corredor (eso sí), de cuerpo deprimido (también), aplanado (quisiera que el mío fuera un poco más aplanado). Pero hay una diferencia fundamental: ella mide 3 cm y yo 164. En potencial de guerra, soy 54,66 veces más poderosa. Podría aplastarla con el pie, suponiendo que consiga acorralarla.