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22/12/09

Los viejitos tecnológicos*

Iba en el 142 hacia Plaza Independencia, cuando una mujer de unos setenta años sacó de su vetusta cartera un Sony Ericsson y se largó a charlar. Después de despedirse, miró el teléfono y se preguntó en voz alta:

—¿Y ahora? ¿Cómo apago esto?

En el mismo ómnibus viajaban dos señoras que rondaban también los sesenta. Una escribía un mensaje de texto.

—Che, estás en todo, ¿y sabés escribir ahí? —dijo la otra.

—Y sí, no me quedó más remedio. Y el Sergio también aprendió —respondió la primera. (Bravo, Sergio).

Luego la señora explicó que los mensajes eran para su hija, que vive en España.