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30/7/09

Miedo a volar II

La gente dice que para qué preocuparse: si te toca, te toca. También aseguran que hay muchas más posibilidades de morir en un accidente vial que en uno aéreo. Llevo tantos años escuchando esa fanfarronada que ahora le tengo más miedo a los autos que a los aviones. Dejen de intentar tranquilizarme. Volar en avión apesta. Punto.

Perdonen que me repita, pero es que no entiendo a quienes no tienen miedo a volar. No es fobia, es sentido común. Sólo comprendo que a los niños les encante: recuerdo cuando pegaba la nariz de la ventanilla y fantaseaba con rebotar sobre las mullidas nubes allá abajo, como Heidi. Estaba con mamá, ¿qué podía pasarme? Pero luego uno crece y se da cuenta de que hay momentos en que mamá es impotente. Por eso estoy convencida de que la gente que no sufre en un avión, aún cree que las madres son superpoderosas o es inconsciente.


Cuando viajo me tomo tantos calmantes que parezco un alga amarrada al asiento con un cinturón férreamente apretado. Con suerte me duermo antes del despegue y muchas veces me pierdo la comida. A la salida, en la cola de migración, es un milagro que me dejen pasar: si yo fuera policía sospecharía mucho de mis balbuceos pastosos. Mi hermano Diego objetó: “¡Pero si pasa algo en el avión tendrías que poder estar alerta!”. Qué va. Prefiero que cuando me digan que estamos cayendo en picada yo pregunte, en un destello de vigilia, si ya está lista la cena. Una vez, durante un despegue, le tomé la mano al señor de al lado (“permiso… ¿puedo?”). Por fortuna tomó mi gesto como lo que fue: la necesidad de morir en compañía, nada más, y no un avance libidinoso. No podría enamorar ni a Pepe le Pew en un avión, porque si no estoy roncando, drogada, soy la loca de la mano. No es sexy, créanme.

La foto con la que ilustro este post es un argumento imbatible para justificar el miedo a volar. Me instalaron un aire acondicionado en mi casa con esa grosera “conexión eléctrica”. Los técnicos arguyeron en su defensa que no son electricistas, cuando cualquier humano promedio (menos yo) es capaz de tirar un cable hasta la toma de corriente. Si vivimos en pueblos capaces de hacer esas mamarrachadas, ¿por qué debo suponer que será distinto en la aeronáutica? ¿Qué garantías tengo yo de que allí sí están los verdaderos cerebros de un país? Ninguna. Al contrario, aplicando la navaja de Occam -según la cual la respuesta más probable es siempre la más simple-, la informalidad debería extenderse en todos los sectores; no tendría por qué ser selectiva. Además, ¿por qué siempre hay tanto misterio con el piloto? ¿Quién es, por qué no nos dejan verlo? ¿Por qué no nos dan una copia de su currículum antes de vendernos el pasaje? ¿Dónde estudió? ¿Es estable emocionalmente? ¿Tuvo una despedida de soltero la noche anterior? ¿Lo abandonó la esposa ayer? ¿Es su primer vuelo comercial? Si choca contra una bandada de gansos, ¿sería capaz de aterrizar en el Río de la Plata? ¿Practican esas cosas?

Pero lo verdaderamente aterrador, más aún que estar a la merced de controladores aéreos incapaces de hacer bien una instalación eléctrica y de pilotos cuya solvencia ignoramos, es enfrentarse a la vorágine de las cosas que quedan pendientes. Recorrer en la memoria los lugares que no se visitaron, los te quiero que no se dijeron, los libros que no se escribieron y la enorme cantidad de chocolates que inútilmente se evitaron. Por eso cada vuelo es una confrontación con el tiempo perdido, una bofetada a la desidia y, si todo sale bien, el regalo de una nueva sobrevida. Debe ser por eso que uno siempre vuelve de un viaje con la maleta llena de promesas.

Entretanto, mi aire acondicionado va a quedar así, como recordatorio de en qué manos estamos.


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27 comentarios:

Lais Castro dijo...

Hola Leila, qué tal?
Que sigo te leyendo ya ves, mi gusta mucho tu manera de escribir! También you tengo miedo de volar, pero este miedo no llega al panico. Pero quando llegamos de viaje... y piso en la Tierra, sinto como se fuera mismo una sobrevida, como dices tu!
Abrazo.

Odiseo en Puebla dijo...

También lo decía Séneca: no podemos hacer nada contra lo-que-sea-que-nos-depare la suerte, el azar, el destino o Dios (aquí elige lo que creas). Si nos ponemos a pensar en todos los defectos o puntos en contra de las cosas, tendremos miedo hasta de levantarnos de nuestra cama. Leila: sólo déjate llevar, y verás que nada es demasiado preocupante como pareciera.

Te lo dice alguien que nunca ha volado..., qué ironía.

Flor Guerrero dijo...

Leila, va para vos, un chocolate de regalo. Enorme.

lmg77 dijo...

Bueno, cada quien con sus miedos. Algunos son absurdos, otros más o menos lógicos. Escudriña otras vidas, o tus existencias paralelas... quizás hayas sido uno de esos locos pilotos a los que les temes y por eso conoces mejor sus posibles ironías.

Cecilieaux dijo...

El temor depende del punto de comparación. A mi de chico me mareaban los aviones. De grande gozo de la ausencia de mareo.

alf dijo...

Hola. ¿Nunca tuvo sueños y deseos de volar? Cuando fue niña ¿nunca vió en Superman al "gringo chafa" que en cuestiones de vuelo nunca podría llegar a nuestras alturas? ¿No se ha maravillado de estar en el sur del país y llegar en hora y media al Norte y, eventualmente, estar por la noche en su casa(yo soy de México)?.
Imagino que nada podría quitar el miedo a la muerte pero también hay muchas aspectos por los cuales maravillarse y seguro lo sabe. No hablo de quitar, pues seguro mucho trabajo nos ha costado tener. Sólo de equilibrar.

El Cartero dijo...

"Volar!!! el sueño de los hombres y los pájaros enfermos!"

Una vez leí que para superar ciertos obstáculos, hay que saltar y aprender a desplegar las alas mientras vayamos cayendo.
Obviamente esa metáfora no se aplica para la fobia a volar!!!! jajaja

Saludos Leila!

Carse dijo...

Hola Leila. Estás equivocada. O al menos escribes desde la ignorancia. ¿Cómo sabes si un médico no está de resaca cuando te atiende? ¿Por qué no te enseña su curriculum?

El miedo (dicen) se debe a lo desconocido. Lo que no comprendemos, nos da miedo: como la muerte. Por ello te invito a que aprendas algo más sobre aviación y sobre los complejos métodos que requiere el mantenimiento de un avión. ¿Sabías que para la revisión de un avión, se desmonta COMPLETAMENTE para inspeccionar pieza a pieza? ¿Sabes algo de los principios de aerodinámica? Te invito una vez más a que aprendas algo sobre aviación.

Conozco ese mundo, conozco a un piloto, sé por qué vuela un avión y en qué caso no lo haría. Conozco los ruidos que se escuchan en cada momento, conozco quéva a suceder en cada momento del vuelo y por eso no tengo miedo.

Leila, no te drogues para volar, sino comprende lo qué es volar.

Saludos de Albatros.

Aquiles Martin dijo...

a mí me encanta volar, no seas loca tía, cambia ese cable, o mándalo a cambiar, eso sí es peligroso.

La Tilde Perdida dijo...

Hola Leila! Te escribo desde Rumania, asi que no puedo poner tildes ni enes. Hace unos dias tuve que coger dos aviones para llegar aqui, y no, no me da miedo, miedo da bajarse del avion y montarse en un coche en Rumania, donde no respetan las rayas continuas de la carretera, te encuentras de frente coches adelantando cerca de ti... esto si que es sobrevivir en la tierra, lo del aire no es nada, pero entiendo tu miedo. Ademas, tuve un novio piloto y tienen que estudiar mucho para llegar a serlo, al menos en Espana.

Mara Lasprilla dijo...

Yo tengo rato preguntándome lo mismo del curriculum vitae, ¿por qué uno no se entera de quién carajo es tan diferente de otros como para ser capaz de volar un aparato de 200 toneladas con 400 vidas adentro? Y se me ocurrió que deberían permitir a los pasajeros valorar al piloto una vez acabado el vuelo y a partir de estas valoraciones hagan una clasificación de los mejores y peores pilotos. Ya sabría uno así que con los peores no se monta :)

Aimed dijo...

Me da temblorina con las alturas pero ya estando en un avion no siento nada.

Lo que si comparto es ese asunto del cableado.
Es lo mismo con el fontanero con el pretexto de las instalaciones, el albañil, el jardinero ,el de la paqueteria que extravio tu paquete, el arquitecto, el mecanico, etc, etc... todos encuentran un pretexto para justificar el mal trabajo y dejarla a una con la peor impotencia.

Con los ultimos avionazos, los miedos tuyos por supuesto que tienen fundamento! geeee

aic dijo...

jaja, como ya no creo que mi madre sea superpoderosa, debo ser absolutamente inconsciente!! porque me fascina volar, todavía disfruto como pocas cosas los momentos antes del despegue y la sensación maravillosa de atravesar las nubes...
y prefiero no saber qué clase de fiesta tuvo el piloto la noche anterior!! (ni el médico, el taxista, el conductor de ómnibus, el de la camioneta escolar, la enfermera que está tratando de encontrarte la vena...)
así que al próximo avión subite abrazada a un chocolate gigante!

LuKiA dijo...

mi mamá si es súper poderosa jajajaja
Me gusta volar y estoy planeando lanzarme del paracaídas, ¿gustas?
Saludos.

Leila Macor dijo...

En paracaídas podría, pero... quién lo dobló? estás segura de que está bien doblado? que se va a desplegar bien y no se va a enredar todo? y si el doblador tuvo una fiesta la noche anterior al doblaje? :)

Federico Gauffin dijo...

Yo quiero volar y estrellarme en una isla paradisíaca... ¿Eh? Ah, ¿ya hicieron una historia parecida?
Y bueh!...

LuKiA dijo...

ah! Leila! Ahora tengo miedo, no había pensado en eso. ¿Qué haré ahora? Algunas veces es mejor confiar, no? De lo contrario, ¿quién volaría?

Me toca: ¿cómo sabes que la persona que trabaja en el restaurante en el que comes, o es sucia y te dará salmonelosis o alguna enfermdad extraña por no lavar bien las verduras? Y así, siempre hay miles de posibilidades, supongo que el paracaídas es más riesgo, pero si no lo fuera, no sería tan emocionante.

LuKiA dijo...

Voy a tener pesadillas.
jajajaja

Saludos.

Franco V. dijo...

A ver, yo entiendo a las arañas pero les tengo fobia. Sé que el 99% no me va a matar, ni siquiera a dejar roncha, pero no me gusta dormir con una araña en el techo de mi cuarto (aclaración: yo no soy el que duermo en el techo, es la araña)

Te entiendo Leila. Aunque no te sigo en ésta. Yo en los aviones sólo sufro de dolor de oidos. Sin fobia. Puro y directo dolor insoportable. Y no me sirvieron las recetas caseras o médicas, así que no se gasten!

Juan Cruz dijo...

Hola Leila! viajo mucho en avión... demasiado quizás. No le tengo miedo, no sé por qué. De todas formas, desde que me casé que respeto los aviones un poquito más.
Hay que jugar con las probabilidades, y me juego la cabeza que las probabilidades de que el piloto sea un maldito kamikaze son muy bajas, por lo que va a tratar de aterrizar con el avión entero, jeje!
saludos, muy buen post! (y lamento lo del aire)

Angry Girl dijo...

lo que creo es que tienes un terrible miedo a la muerte, en aaire o en el suelo.

de mi madre hace rato se que no es superpoderosa hasta el punto de ser terriblmente descepcionante

aunuqe para mi la vida no vale tanto como para la mayoria de la gente, si muero hoy o malna, esta bien

Laura dijo...

Buenísimooo!

Tengo terrror de volar.

Anónimo dijo...

Hola Laila:
A mi tambien me gusta como escribes..... muchas veces me he reido mucho con tus apreciaciones de la vida. Si volar es miedoso, estoy de acuerdo, sabes que los ecuatorianos creo que son los unicos que aplauden cuando el avion aterriza despues de 24 horas de vuelo?. Me encanta esta costumbre y espero que no se pierda con la influencia del SElv control de los europeros o gringos. Yo me uno al aplauso al aterrizar el avion y a la euforia de estar viva....
Sonia

Anónimo dijo...

no te preocupes aca lo importante no es la pinta,sino que funcione.... la instalacion no es bonita pero si funciona ya esta!! ademas q hace unos años hay un monton de exigencias para hacer un puente y colocar un toma para enchufar algo... es culpa de la burcracia! jaja...
de seguro el piloto es alcoholico,la mujer lo dejo hace unos dias,los hijos lo odian y se le murio el perro... y esta con una apariencia zombi q asusta.. pero así como el enchufe,anda bien!

la mujer magenta dijo...

Me ha encantado lo que escribes. Estoy totalmente de acuerdo, los raros no somos los que tenemos miedo a volar. Los raros son los otros, si es que realmente existen.
Os dejo un enlace a mi blog, concretamente a una entrada sobre este mismo tema.
Un abrazo.
Me llamo V y tengo miedo a volar
http://lamujermagenta.blogspot.com/2011/03/me-llamo-v-y-tengo-miedo-volar.html

Lorena dijo...

Quizás no es miedo a morir sino la terrible sensación de dependencia total, el no tener el control total de la situación, no obstante estaba pensando precisamente en los temores que a algunos les produce viajar en avión cuando encontré esta perla que les quiero dejar porque de seguro les va a servir mucho, y ánimo estar en los aires puede pasar de ser algo terrible a hacerse con naturalidad parte de tu vida ... http://mundoviajes.portalmundos.com/%C2%BFtemes-viajar-en-avion-dile-adios-a-tus-miedos/

alicia dijo...

yo me pasaba una semana antes de tomar un avion llorando y luego el dia del vuelo cancelaba histerica llorando, hasta que consegui un libro que se baja gratis por internet que se llama mas alla del miedo de nardome giorgio, en el libro te explica un ejercicio que haces por varios dias , a mi me funciono al cuarto dia, y ya me puedo montar en un avion super feliz, aunque haya tormenta de rayos y truenos,el tipo ha curado a miles de personas y es un ejercicio tan estupido pero funciona.Por favor da esto a conocer ,funciona de verdad.una ex fobica de volar en avion ,Alicia.