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3/4/09

La puntuación, la sintaxis y el amor

Siempre que pongo un punto y coma sonrío. Me acuerdo de un amigo de mi hermano, a quien yo amaba como loca en mi adolescencia, que dijo una vez que un verdadero escritor se reconoce porque sabe usar el punto y coma. Por supuesto comencé a usar frenéticamente el punto y coma, aunque él nunca se dio cuenta de mi pericia puntuadora. Luego, en el colegio, escribía parodias de los poemas que estudiábamos en la clase de Literatura y las pegaba en la cartelera del salón, sólo para ver reír al chico del fondo que me gustaba y que no me hacía el menor caso, excepto cuando leía aquellas burlas gracias a las cuales yo existía un poquito para él. Me enamoré después de un hippie. En consecuencia, un ejército de gnomos, hadas y plagiados cronopios tomó por asalto mis cuadernos, que por fortuna hice desaparecer de la faz de la Tierra. Mi primer novio leía a Nietzsche: en aquel tiempo escribí herméticamente versos oscuros sobre simbólicas tarántulas que hoy día no consigo entender (y creo que en aquel momento tampoco). El siguiente fue un poeta para quien el punto y coma era tan feo e inelegante como una factura de la luz, los dos puntos un recurso vulgar destinado a un recetario de cocina y los paréntesis una trampa que esconde la incapacidad expresiva del escritor. Así que punto y coma, dos puntos y paréntesis quedaron proscritos de mi escritura durante un par de años. Sólo después de mucho esfuerzo los logré reincorporar. Algunos de los hombres que me gustaron no eran lectores y simpliqué mis textos; otros eran intelectuales y entonces los academicé, llenándolos de citas de Heidegger y Schopenhauer que tomaba prestadas de mi agenda. Una vez me enamoré de uno que amaba las oraciones cortas y las sentencias desadjetivadas; poco después me enamoré de otro que prefería el barroquismo y las descripciones delirantes: salté de Carver a Carpentier como quien cruza la calle. Después tuve un novio fanático de Rimbaud y de Baudelaire y yo me puse por tanto agresiva y negativa. Luego vino un chico que odiaba el “sándwich literario”, que es cuando se coloca un sustantivo entre dos adjetivos (por ejemplo, la “enigmática casa antigua”). Ergo, me volví implacable con los adjetivos, cacé sándwichs y acabé con todos ellos. El siguiente se la tenía jurada a los adverbios. Decía que son un bastón para apoyar a un verbo que no tiene suficiente fuerza. Saqué adverbios y usé sólo verbos autoválidos. Y otro abogaba por la eliminación de la palabra “como”. La luna es un queso, no como un queso. El “como” ensucia la metáfora, decía, porque la transforma en una anodina comparación. Busqué entonces todos los “como” de mis archivos con Find and Replace y los borré de un manotón en el teclado. Luego mi ex esposo se reveló como un gran admirador de Kundera y elogió las metáforas que “caen como un rayo iluminador sobre una escena”. Intenté por ende, y durante años, imitar el rayo iluminador de Kundera. Pero ninguno de ellos se enteró jamás, lógicamente, de todo esto que se cocía entre la palabra y yo.
Desde que puedo recordar, la escritura ha sido mi forma más inadvertida, menos eficaz y peor orientada de coquetear.


39 comentarios:

Anónimo dijo...

Chama; quizas no tengo claro donde poner adecuada puntuacion, pero adoro tus escritos: siempre, punto final.

Besos
RG

Odiseo en Puebla dijo...

A mí no me pasó algo así, aunque me hubiera encantado. Yo comencé a escribir en mi adolescencia, a raíz de un concurso escolar sobre los símbolos patrios. Y sobra decir que las artes ocultas de los puntos y comas me eran desconocidas: vivía un tórrido romance con la coma y los puntos y seguido.

No fue hasta que una amiga leyó mi segundo cuento, pasados tres años de mis inicios en esto de la escritura, cuando me presentó al punto y coma. Fue así como descubrí a la banda de la puntuación. Un amigo me comentó que tenía una forma particular de usar los participios. Aterrado, releía mis textos. Y decidí escribir conforme me naciera. Y ya no he escrito mucho.

Julio Absalón Vásquez Arróniz dijo...

Para tu Pequeño Álbum Ridículo...

http://www.flickr.com/photos/allstar_julio/411595515/

Saludos!!

Marisel dijo...

Me encanta la forma en que escribes y plasmas tu punto de vista.

Cuidate!!


bye!

Anónimo dijo...

Leila: por lo visto, te has enamorado casi exclusivamente de escritores. ¿No has probado enamorarte de algún ingeniero, por ejemplo? ¿o de algún matemático? La profesión te confiere una cierta visión del mundo, y los escritores -eso lo sabes de sobra- tienden a ser fantasiosos, poco realistas.
Por otro lado, quizás como venezolana me puedas explicar algo que no comprendo: ¿cómo pueden tus compatriotas tolerar a Hugo Chávez? Lo mejor que se me ocurre para describirlo -muy venezolanamente por cierto- es decir que es un ¡C de su madre!
Saludos desde Alemania

mc dijo...

Madre mía cuántos novios...

Pasaba por aquí y lo leí del tirón! tiene mucho arte.

Un saludo

choco Nocturno dijo...

Es una gran historia, de verdad que la he disfrutado. Yo te agradezco.

Aquiles Martin dijo...

oh, la novia ieal!
muy tarde llegaste a mi vida.
jajaja
besos
;)
uhmmmm porsiaca te enamores de mí:
Soy un maniático de la ortografía y estoy en total desacuerdo con la gente que sigue tildando el "sólo" y los demostrativos "este", "ese" etc. Además, no tolero que alguien no sepa las reglas básicas de ortografía. Por supuesto, ninguna de mis enamoradas sabe esto. bu. Acabo de darme cuenta. Escribir ha sido mi manera más torpe de prostituirme.

PD. siempre me ha parecido genial y a la vez raro esa capacidad camaleónica de las mujeres de cambiar de rutinos dependiendo de los gustos de sus actuales novios. Lo sé de conversas con algunas ex. Conmigo leían Etiqueta Negra, con su nuevo novio Cómics de Batman.

Ignacio dijo...

Che, ¿no has probado qué es lo que te gusta a vos? ¿Necesita una mujer inteligente acoplarse a los deseos de un hombre? ¡Parecés Carrie Brandshaw!
El párrafo anterior está escrito tomando por verdadero tu post, lo cual es dudoso cuando se trata de alguien que maneja con conciencia el lenguaje: bien puede tratarse de una manipulación; ¿no?...

Anny dijo...

Como siempre, los acertados temas de tus escritos, me hacen reir y a la vez, hacerme un autoanalisis. Asi como tus escritos y lo que lees, se ven afectados por la relación sentimental paralela, en mi caso, ha sido con la musica; mis gustos han variado según los gustos de los compañeros sentimentales del momento. He escuchado música latina y bailado salsa para luego dedicarme al "rock pesado" y luego internarme en lo folklórico, pasando por el merengue, el pop y la clásica, incluyendo la ópera. Muchas corrientes musicales han pasado por mi vida, eso si, dejando una amplia cultura musical como herencia.
Ahora, la idea de que alguien se fije en mis escritos, seria gratificante, indicio de que un hombre aprecia o por lo menos toma en cuenta mis opiniones y pensamientos.
Lo único que me preocupa es: Estamos las mujeres condicionando y adaptando nuestros intereses a los intereses de nuestra pareja? Que hay con lo que realmente nos gusta, con nuestro estilo? Será un poco de falta de identidad? o... Será una extraordinaria capacidad de mimetismo y adaptabilidad a todo tipo de "ecosistemas"?
Saludos a todos desde Panamá,

Federico Gauffin dijo...

Mi gran problema es que no puedo deshacerme de los puntos suspensivos... ¡Qué cosa! ¡Qué cosa!,,,

A-nah! dijo...

¿Y ahora Leila?... ¿Cómo está tu "interesante ortografía camaleónica"? ¿Vas por la vía de la enumeración caótica o más bien por el haiku?

Como no sé bien utilizar el punto y coma, me limito a sonreirte ;)

Beso.

La Tilde Perdida dijo...

Tuve novios dedicados al mundo de las letras, pero al final tengo más química con los chicos de ciencias (informáticos, matemáticos...) porque con los de letras acabo compitiendo y me cansan.

Aimed dijo...

me sorprende que a esta hora doce ya han opinado... me pregunto porque la pagina de generacion Y lleva tantos comentarios, nunca menos de 1000 proque esta pagina tiene tan pocos lectores?? por lo pronto yo ya lo integre a facebook, ya lo difundi por correo a mis contactos,,, pero parece que pocos tenemos el gusto por la buena lectura.. respecto de los novios de Leila , jajaja, dudo que sea cierto, sobre todo por esa capacidad mental que Dios le dio pero apoco no hemos sido asi alguna vez? en prepa recuerdo haber leido los poemas de un chico que me gustaba y tan solo por estar con el los elogiaba aunque no los entendia ... aunque por otro lado, otros chicos me han inducido a conocer a Sade, o apreciar el jazz...

LuKiA dijo...

Hola Leila!

Impartiendo clases, comentaba a mis alumnos las diferencias de género, mismas que influían nuetras formas de comunicarnos y por supuesto, de coexistir. Ejemplo: cuando niños, los varones tienen juegos con estructuras jerárquicas, donde hay un líder que les dice lo que deben hacer, hay ganadores y perdedores; alcanzan ese estatus convirtiéndose en el centro de atención (chistes y cuentos) y tienden a discutir quién es el mejor en distitas cosas. Por el otro lado, las niñas juegan en grupos mucho más pequeños, siendo su mejor amiga el centro de su atención. En sus juegos (saltar la cuerda, la casita, la comidita) no hay ganadores o perdedores y a todos les toca un turno. No dan órdenes: sugieren. No presumen o discuten su habilidad: la prueban. La mayor parte del tiempo conversan y están más preocupadas por AGRADAR, por ser EMPÁTICAS.

Creo que es una forma de entender como es que las mujeres nos adaptarnos a las preferencias de nuestras parejas en turno, a mi me pasaba con: escritores predilectos, con la comida (jeje) y la música (ahora no tengo pareja desde hace una año, espero pueda quedarme con mis gustos ahora que comprendo un poco más estos asuntos)

JMR dijo...

Ja, ja. Brillante.

Pero fíjate lo que te falta aún: novios que odien los gerundios, novios enemistados con los adverbios en -mente, novios que no admitan los diálogos en estilo directo, novios alérgicos a las subordinadas adjetivas, novios de entrecomillados, novios cazadores (y verdugos) de endecasílabos, y sólo te menciono casos de integristas literarios conocidos. Seguro que hay de muchas más clases.

Un saludo

Un saludo

Elena Jiménez dijo...

Ja,jajaja, mi risa es por la nota de Aquiles y luego de Igancio. Leila, ves lo que provocas, jajaja. Escribo más tarde ahora estoy en la oficina y no puedo seguir.

besos a todos desde la Baja

jeje

CrisTin dijo...

Genial, Leila! Sigue buscando enamorados que te provoquen, que te obliguen a cambiar... hay algo mas desafiante y divertido? Creo que sobre el uso de los signos de puntuación podría escribirse un tratado. Saludos

Lucía dijo...

Celebro entonces tus amoríos!

Esperanza dijo...

Tengo, mi estimada Leila, algunas cosas claras: has tenido muchos novios, eres muy enamoradiza y que debes utilizar muchas comas en alguna relación de amores (y, espero, que ningún punto final.
Saludos desde el Perú que siempre sera un signo de admiración !!! y sobre todo una gran interrogación ?????

PEDRO VALLE

joselo dijo...

Excelente Post.
Para que dejes de coquetear con la sintaxis la solución será que te enamores de Borges.

Bleu Prince dijo...

Muy entretenido lo tuyo.

la pregunta es ... los chicos te parecian tan guapos que valia la pena adaptarse?

o es el eterno dilema de mujeres que buscan a un hombre que sea uno mismo, pero a los dos segundos intentan cambiarlo?.

Y anni lo de la musica esta bien, raro, pero bien ... por que si un hombre cambiara de esa forma, todo el mundo le diria poco autentico ... es como si cambiara de equipo de futbol cada termino de campeonato

JORGE SUAREZ dijo...

SALUDOS.LEILA. Considero que el ejercicio de escritura está muy bueno,pero no creo, que hayas tenido tantos novios,para desarrollar tu capacidad de escritora,y no puede ser que seas una mala mujer o una fea mujer,para perder tantos novios, me gustó lo de las semillas, pero lo que viene es la "GUERRA DEL H2O, ES DECIR DEL AGUA" que ya está empézando o comenzó en algunos países,donde el agua es propiedad de pocas compañias y no es un derecho como aquí en Venezuela.gracias y saludos

Franco dijo...

saliste zorrita ¿eh?!!

besos

Rodrigo-Amsterdam dijo...

Hola Leila:

Ay, me dio algo al poner dos puntos al final de tu nombre.

Me parece raro saber que todos los hombres de los que te enamoraste tenían manías con la escritura. ¿Consultaste al psicólogo? Hubiera sido francamente más sencillo enamorarse de gente que tuviera manías con la comida, así irías de bulímica a anoréxica en un santiamén pero sin alterar tus escritos.

Te leo (casi) siempre. Me encantó tu libro como a todo uruguayo. No me agrada que escribas que vivís en Moontevideo por ahora.

Ah, una amiga y yo te queremos conocer cuando yo me dé una vuelta de nuevo por Montevideo. Café?

F. dijo...

Estaba googleando y llegué acá. Me gustó mucho tu forma de escribir la historia de tu escritura.
Saludos!

May Sanabria dijo...

Hola Leila.
Me identifico mucho con tu post, ojala y no tengas un novio programador porque escribir para el se torna complicado, ya sabes, la mayoria sufre de dislexia y otro poco no leen bien los signos de puntuacion.

Este post es muy bueno, me recuerda cualquier cantidad de veces que he cambiado "el formato" para escribir dependiendo del chico.

Un abrazo!

Jorge Ojeda dijo...

Panita, asombrosa morfosintaxis del amor y la letra.
Lástima que no te inspiré siquiera lo bonito del correcto uso del acento en tu adolescencia.

Felicitaciones Leila, para nada me asombra la cantidad de fieles lectores que siguen cada día tus escritos y aumentan cada día. Y para finalizar debo añadir el punto y coma. A ver? ah ya sé. ;)

Leila Macor dijo...

Odiseo: eso de los participios me dejó intrigada! Pero no creo que escribas poco por eso, eh

Al anónimo alemán: la mitad de Venezuela ama a Chávez y la otra mitad no lo tolera, como dices. Qué te puedo decir? Su popularidad es incuestionable. Sólo un venezolano puede entenderla, parece…

Aquiles: ja! Veo que no soy la única, tampoco tolero errores ortográficos ni por chat ni por sms.

Anna y LuKia: la música! Es igual, yo también pasé del rock pesado a Caetano así como así. Somos un desastre. Si lo vemos del lado positivo, ese camaleonismo es capacidad de adaptación, no?

A-nah: estoy en un período de escritura de blog, no sé si nota… Punto y coma patí también.

Aimed: gracias por la difusión, che.

JMR: jajaja, lo que es brillante es tu comentario! Besos

Elena: todavía estoy esperando tu anunciado comentario!

Joselo: Borges? No se te ocurre alguien vivo? Digo, para darme más esperanzas.

Franco: sin comentarios por tu vulgar exceso de confianza.

Rodrigo-Amsterdam: claro, escríbanme al blog cuando vengan y arreglamos.

Jorge: viste? A cada cochino le llega su sábado, pero no nos llegó nuestro punto y coma.

Besos! (y gracias)

Anny dijo...

Saludos a todos, y me gustaria que me dieran su opinion sobre lo escrito en: http://annyemotions.blogspot.com/2009/04/todo-es-segun-el-cristal-con-que-se.html

Soy una nena de pañales al lado de Leila y de ustedes, pero como dicen el papel aguanta todo, a ver si me aguanta a mi. Leas agaradezco de antemano sus comenatarios. Gracias,

Anónimo dijo...

Hola Laila;
Me gusta mucho leer tus escritos, me identifico con lo de la siesta y eso de socializar ..... me encanta usar signos de puntuación para no escribir todo lo que desearía escribir, estoy de acuerdo con el ; es un ojito y una media sonrisa que puede añadir sabor al texto....
Klem Sonia, ( no me llamo klem, eso te lo dejo para que investigues que significa..)Sigue escribiendo.

margret dijo...

Extraño como insistimos en mimetizarnos..

Anónimo dijo...

HOLA LEILA. ME HA GUSTADO TU ESCRITO SOBRE LA PUNTUACIÓN Y EL AMOR. LEILA, ME HAS HECHO REÍR.TU ESCRITO TIENE RITMO, EMOCIÓN Y CLASE. MUY RICO TU TEXTO. COMO PUEDES NOTAR, POCO ME IMPORTO CON LA PUNTUACIÓN; Y TE CONFIESO NUNCA SUPE USAR EL PUNTO Y COMA.
TE ESCRIBO DESDE BRASIL.
UN ABRAZO.
HERMES

Apu dijo...

Me encantó!
También considero que fui víctima de la literatura, la pintura, la música, la política, la economía, los deportes y hasta la tecnología... o quizás fui víctima de Ellos? o víctima de nuestra falta temporal de identidad???
Sea como sea, lo bueno es que de todo ese collage, finalmente alcanzamos lo que buscábamos ser... e indudablemente, nos volvimos más interesantes.

garitaenelmar dijo...

Leila, te digo que yo soy una viciosa de los puntos seguidos , a veces me enojo conmigo , y me contesto - bueno dejemos que piensen o busquen informacion -.

Emma dijo...

Me encontré totalmente. Pero mi reacción se rebeló hace un par de años. Pasé por la etapa hippie de los gnomos, pero cuando leí los poemas (que me resultaron muy malos) de uno de los que me gustaba y las palabras complicadas que usaba en la prosa decidí que prefería mi propio estilo. Me aferré a ese estilo que para el siguiente que me gustó fue nulo.

Dandy Punk dijo...

tu escritura debe ser entonces metódicamente erudita luego de tantas prácticas, pero tu arte seductor quizá carezca de idoneidad. ¿cuál de todos te notó, y cual de todos se vió seducido por algo que no fuese si mismo, cuando nunca les contrastaste?
No me hagas caso. Es claro que escribo suponiendo ridículamente que el humano es homogeneo y que su curiosidad funcionaría como la mia.
Por lo pronto te cuento que en algún momento te puse en favoritos luego de llegar a tu bitácora por alguna razón que me hubiera gustado anotar para poder recordar, y que entré hoy preguntándome qué era esto, y te leí con una sensación extraña de no querer seguir por miedo a que la resolución no fuera la que mi gusto buscaba, qué egoista. Y cierro esta página alegremente sorprendido. Gracias.

Dandy Punk dijo...

Justo justo al hacer click para publicar se me presentó una configuración mental difusa conectada en la memoria entre tu escrito y mis pocos enamoramientos. Y no hablo de amor, hablo de enamoramientos. De uno o dos. Algo así como ver en otro una voz valorizada conscientemente que te muestra que la tuya ha sido siempre un accesorio, o una paciencia que avanza sin detenerse, lentamente, arrasando con bibliotecas de magnitudes humillantes en los viajes de omnibus, que te muestra que no tenés excusas. Pero esa chispa al hacer click era más específica, aunque al contarte va a sonar vaga. Era una compleja sensación de admiración por alguien en quien se superponía la fisicalidad de sensaciones de piel, de olores de aliento durante besos, y la enorme intriga de sentirse seguro de que el otro es un rio caudaloso de lo interesante, imposible de abarcar, y voluptuosamente invitante.
Uff.. lindo recuerdo.
Saludos

ujuarezg dijo...

Y yo que nunca imaginé que la escritura podría crearse gracias a otros... Pero vaya compendio de ejercicios de redacción que dejas a tu lector.