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24/4/09

La memoria boba

Como cuando uno se despierta molesto por el sueño tonto que acaba de tener. Nuestro sistema nervioso se ocupa de tejer una elaboradísima red de neurotransmisores que tienen el deber de elaborar las imágenes mentales más absurdas, que nos servirán para fijar lo aprendido en el día (eso dicen), relajarnos, divertirnos o alimentar a los psicólogos. Y sin embargo uno malgasta ese prodigio soñando tonterías.

Por ejemplo una mañana me desperté furiosa porque había soñado que una limpiadora del Montevideo Shopping tenía que comprar su propio cepillo para limpiar los baños, lo cual en el sueño me parecía muy injusto, como me lo habría parecido en la vida real. Dejando de lado las implicaciones socio-económicas de esta inútil pesadilla, su discurso sobre la lucha de clases y su condena a la tiranía de los oligopolios –pues estoy segura de que mi inconsciente no intentaba nada de eso–, no se trataba más que de un sueño estúpido que no deja ni una sonrisa ni una enseñanza, nada. Un desperdicio neuronal.


Sucede lo mismo con los recuerdos banales. No sé qué maravillas sinápticas ocurren para que podamos almacenar el pasado en el hipocampo, pero al parecer allí se guarda todo de una forma admirable, aunque debo objetar que con el mayor desorden: siempre olvidamos lo que queremos recordar y recordamos bobadas que perfectamente podríamos olvidar. Yo por ejemplo recuerdo unas medias blancas que me regalaron cuando tenía cinco años (¡me llegaban hasta las rodillas!), y sin embargo no me acuerdo del año en que murió Kennedy ni cuándo fue la guerra de los 6 días.

Despilfarrar así los prodigios de la naturaleza debería estar prohibido. Pero la memoria es así, como el sueño, antojadiza y temperamental; es un niño caprichoso que juega a ser portero en un cuarto reducido donde cada vez que entra un recuerdo debe salir otro por la puerta trasera. Sin una selección cuidadosa de quién puede hospedarse y quién queda afuera. Y uno tiene que convivir con lo que el azar y su infantil criterio deciden que permanezca; conformarse con esa memoria entrecortada, estéril, engalanada patéticamente con retazos de telas mal combinadas.

29 comentarios:

Ignacio dijo...

Pienso, al borde del llanto, que la mayoría de nuestros niños recordarán mucho más su situación violenta en casa que el discurso de Obama al asumir. Me consuelo recordando los llantos de Jorge Batlle, incluso el del primero de marzo.

Carla dijo...

Me gustó pero no es de tus mejores post, pero no importa, es que hasta un texto regular tuyo es mejor que el promedio de lo que hay por ahí! Te felicito, soy adicta a tu blog.

Laura Zaferson dijo...

ay pero seguro esas medias estaba re-buenas! A mi me gusta mi almacén de asuntos sin importancia. Todo sirve. ;)



Pd. Lo que "quieras" recordar, anótalo.

Pd2. Eso sí, no vayas a dejar olvidad a la libreta!!!

Mandorlino dijo...

Que la verdad sea dicha.

bahiana dijo...

coincido con laura; el almacén de asuntos sin importancia tiene su encanto. para el año que murió kennedy, la crisis de los misiles y el discurso de obama está google. para las medias con encajes de los cinco años está la memoria de la dueña. que no funciona como google, es verdad, y a veces suele ser caótica -como la mía. la mejor, creo, es la selectiva; que una recuerde lo que quiera y como quiera.

saludos.

LuKiA dijo...

Siempre me han intrigado todos los asuntos que tengan que ver con la memoria y los sueños, de ahí que me gusten las películas con esos temas (Memento, eterno resplandor de una mente sin recuerdos, la ciencia del sueño...)
Cuando era niña y asistía al pre-escolar (kinder o como le conozcas), recuerdo muy bien una "lonchera" amarilla que llevaba siempre conmigo, recuerdo específicamente un día cuando, por mis numerosas travesuras, lo que estaba dentro de esa lonchera terminó hecho un asco y me quedé sin desayuno y sin embargo no logro recordar, por más que me esfuerzo, las largas tardes que pasaba a esa edad con mi bisabuela, sólo recuerdos vagos.
¿Será que recuerdas más aquellos hechos que te generan alguna incomodidad, enojo o que te quedes sin comer a los momentos gratos, llenos de paz y armonía? Injustos, ¿no creen?

joselo dijo...

Escribí esa memoria, Leila: mirá si te sale En busca del tiempo perdido...

Anny dijo...

Creo que las recuerdos se mantienen y se sellan en la memoria a veces para siempre, cuando van ligados a un sentimiento. Como dice Ignacio, los niños recuerdan una situación violenta en casa más que cualquier evento histórico. La emoción que actua como sellador puede ser sorpresa,disgusto,vergüenza,susto o mucha alegría...lástima que este último sellador, no es tan común.
Seria muy agradable que todos nuestros recuerdos e incluso nuestros sueños fueran felices y sobre todo con algun sentido! Los mios, como menciona Leila, también son como un cuadro abstracto de Dalí, con guión de pelicula de Almodovar y Spielberg, partes del Quijote, todo esto en alguna lengua muerta o en caracteres cuneiformes.
...Y esto no se da por comer muy pesado antes de dormir!!

Odiseo en Puebla dijo...

No en balde hablamos de la memoria humana. Y es que nuestro consciente se encarga de recordarnos aquellas cosas que nos importan (o deberían, aunque se cuele uno que otro detalle); ah, pero el inconsciente -¡qué inconsciente es el inconsciente!- siempre aprovecha que bajamos la guardia para hablarnos quedito y decirnos algo que de seguro nos hará sentir un sabor de boca raro al despertar. Y ese sabor de boca es lo que nos convence de que estábamos durmiendo y no abducidos por extraterrestres.

Federico Gauffin dijo...

Si hablamos de sueños absurdos, me pareció tener una epifanía al pensar (al despertar, una mañana)que la felicidad estaba en un grano de arroz.
Si hablamos de memorias, es verdad, muchas veces no recordamos las más importantes para la sociedad o para la historia pero las que nos dejaron una marca en el "hipocampo" fueron las más trascendentales para nosotros: Mi primer par de zapatillas eran rojas y las elegí yo, con 4 años. Me las compraron el mismo día en la Argentina asumía su derrota en Malvinas.

Anónimo dijo...

Cada vez q leo algo tuyo me pregunto ¿qué tiene? ¿Por qué funciona? Qué hay allí que te deja media alelado y medio pensativo con una sonrisita estúpida en la boca? Y casi siempre me prometo volver y ponerme a estudiar el asunto con papel y lápiz, anotar la desenvoltura de algun verbo, subrayar. Estoy esperando tu libro y cuando llegue te lo voy a destrozar, avisada.
Jaime en version anonima porq esta cosa no me dejó entrar

agustinama dijo...

Me molesta cuando tengo un sueño triste, me despierto angustiada, y aunque sé que fue sólo un sueño, no puedo sacarme esa sensación de tristeza durante varias horas.
A veces siento que los malos recuerdos y los sueños tristes son los que más me quedan grabados. Qué memoria maldita.
Me encantó el blog Leila, es la primera vez que entro, por recomendación de mi madre y me encanta como escribís.
Saludos! te invito a pasar por el mío.

Arkadia dijo...

Si tengo que decir algo de este post, recalcaría lo de las medias blancas que te llegaban hasta la rodilla. Recuerdo esa imagen y el sentido de este comentario.

Anónimo dijo...

Los sicologos dicen que es lógico que los sueños sean absurdos por lo mismo que son sueños, y como tal viven en el reino de lo absurdo, yo estoy acostumbrado a mis sueños disparatados, como cuando soñé que era Napoleón y muerto de frío en la estepa rusa, quemaba las banderas para calentarme, o la vez que soñé que Agamenon en su cuádriga con 4 caballos color vino tinto, paraba en al puerta de mi casa, en La Teja,y me traía Briseida, para que la guardara en mi cuarto y ella se bajaba de la cúadriga muy enojada con una copa de vino en la mano y me la arrojaba en la cara y todo el barrio que estaba aglomeraba en la esquina se reín y aplaudían a la esclava de Aquiles. GABRIEL

Maria dijo...

No recuerdo los nombres de nada(artistas, peliculas, compañeros de trabajo, profesores, autores, libros)Hoy no me acordaba el nombre de tu libro para recomendarselo a un amigo... osea que mis conversaciones siempre empiezan de la forma: viste ese que estuvo en esa pelicula, que se trataba de, de que era que se trataba? para! actuo en otra tambien... con ese que es bajito...

Leila Macor dijo...

Danny DeVito?

Anónimo dijo...

Como dijo Mafalda una vez que se despertó de un sueño aburrido, no hay que desperdiciar subconciente en boludeces.
N.B.

jmr dijo...

¿Estás segura de que la muerte de Kennedy fue más importante que tus medias blancas? La memoria no tiene por qué atender a las prioridades de la Historia. O sí? No sé.

Estupendo post.

Marcela dijo...

Boba no, boba nunca. Tiene sus razones. Son regalos para el hoy. Pedacitos de historia fugaces y privadísimos que nadie más tiene en el universo. Ahí está su maravilla , aunque nos entristezcan o nos resulten inexplicables.
Y ningún buscador puede hallarlos (en el mundo de hoy es otra maravilla)

Me parece recordar un texto de Neruda sobre la memoria que me encantó.Si alguien sabe cuál es que lo diga.

Leila, te espero cada viernes.

Leila Macor dijo...

Tienen razón todos, me han reconciliado con mi memoria! Gracias. Las medias blancas tienen sentido ahora. Saludos

Virginia Teruel dijo...

¿Has visto la utilidad de la "memoria boba"? A todos nos ha gustado el detalle de las medias blancas. Estas pinceladas son las que dan sentido y calor a los textos.

Enhorabuena por el blog.

Carla dijo...

Estoy de acuerdo con lo de las "pinceladas"

Franco V. dijo...

Hola Leila, cómo andás? me hacés un favor? Tengo que comprarle unas medias blancas a mi hija, la chiquita, pero tengo dudas sobre el largo.
Pa, pero vos, sabés algo de medias? Seguro que sabés mucho más de guerras y muertes de presidentes que de medias... dejá, le pido a mi vieja.

Leila Macor dijo...

qué medias? no sé de qué hablas

Martín H dijo...

esto es un post sobre la memoria o sobre las medias blancas de leila?

hablando de mí conmigo dijo...

Qué se yo, me pintó este fragmento ultra famoso:
"[…] En cuanto reconocí el sabor del pedazo de magdalena mojado en tila que mi tía me daba (aunque todavía no había descubierto y tardaría mucho en averiguar el por qué ese recuerdo me daba tanta dicha), la vieja casa gris con fachada a la calle, donde estaba su cuarto, vino como una decoración de teatro a ajustarse al pabelloncito del jardín que detrás de la fábrica principal se había construido para mis padres, y en donde estaba ese truncado lienzo de casa que yo únicamente recordaba hasta entonces; y con la casa vino el pueblo, desde la hora matinal hasta la vespertina y en todo tiempo, la plaza, adonde me mandaban antes de almorzar, y las calles por donde iba a hacer recados, y los caminos que seguíamos cuando hacía buen tiempo. Y como ese entretenimiento de los japoneses que meten en un cacharro de porcelana pedacitos de papel, al parecer, informes, que en cuanto se mojan empiezan a estirarse, a tomar forma, a colorearse y a distinguirse, convirtiéndose en flores, en casas, en personajes consistentes y cognoscibles, así ahora todas las flores de nuestro jardín y las del parque del señor Swann y las ninfeas del Vivonne y las buenas gentes del pueblo y sus viviendas chiquitas y la iglesia y Combray entero y sus alrededores, todo eso, pueblo y jardines, que va tomando forma y consistencia, sale de mi taza de té".

Leila Macor dijo...

y menos mal que a Proust no le regalaron medias blancas, si no imagínate el bodrio que habría escrito!

rojo y gris dijo...

Leila, la memoria no actua por azar, ni por boberia, ni por desperdicio, ni porque si, aunque muchos recuerdos te parescan inutiles, aunque muchos sueños te àrescan tontos no lo son para tu emocionalidad. Claro, pasa que no tenemos idea porque soñamos esto o recordamos lo otro, pero es por la simple razon de que la causa del recuerdo o el sueño esta ahi donde nadie lo sabe ni lo comprende y por eso nos parece tan estupido, esta en el subconciente, y aunque uno no lo entienda tiene una razon de ser, una razon que fue significativa emocionalmente para uno, recordamos las imagenes, pero no recordamos las emociones o las causas que es lo que esta detras lo que no queremos ver porque nos molesta o nos hizo daño o algo negativo, asi que las causas y razones se fueron al cajos cerrado del subconciente.

rojo y gris dijo...

Es conmo las conversaciones incomprensibles entre las parejas de las que hablabas, no las comprendes pero te dicen algo importante.