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6/2/09

La infidelidad forzosa

Uno presupone que alguien actuará de una manera y actúa de otra. Tal vez no tanto por culpa del otro, sino por la eterna insaciabilidad de la naturaleza humana, que nos hace generarnos expectativas que nunca alcanzaremos. Como dijo Kant andá a saber dónde: “Demos a una persona todo lo que desee y en ese mismo momento sentirá que este todo no es todo”.

La fidelidad, por ejemplo, debe ser el caso más reincidente de expectativas frustradas: cuando alguien le pide fidelidad a su pareja, parece condenarla a mentirle en algún momento en el futuro. Qué sencillas serían las cosas si en cambio se pudiera inaugurar una relación diciendo: “Te seré infiel de vez en cuando, pero apenas deje de quererte, te lo haré saber”. Se evitaría así la mentira, que es lo más molesto de todo el asunto, tanto para el desleal como para el deslealtado. Pero parece imposible llegar a este arreglo. El resultado es un ejército de infieles que se esconden unos de otros, todos abrumados por la culpa y sintiéndose tan solos en el mundo como un insomne.


Sin embargo no están solos. Sucede que el adulterio es una consecuencia lógica y directa del matrimonio. Se me podrá negar con vehemencia esta afirmación, pero quien lo haga deberá admitir que alguna fantasía ha vivido o, al menos, un atisbo de affaire que no se concretó gracias a –o por culpa de– una enorme fuerza de voluntad.

Están los infieles ligeros, que si tienen algún remordimiento es el de haber arriesgado tanto por tan poco. Los osados, que convierten en una red de piernas entrecruzadas a ese ignoto lugar que se conoce como “debajo de la mesa”. Los que se martirizan expresando cada cinco minutos el profundo desacuerdo que sienten con lo que hace su cuerpo. Los escarmentados, que tras una aventura corren de vuelta al lecho matrimonial horrorizados por los especímenes que descubrieron ahí fuera. Y los que se reencuentran con su género al decirle a sus amigos cosas como “soy de nuevo un Hombre” o “por fin me siento Mujer”.

Al economista alemán Albert Hirschman le sorprende que no haya, según él en ningún idioma, un antónimo de decepción. “Debemos utilizar, en consecuencia, alguna construcción tal como ‘sorpresa agradable’”, dice. Esta ausencia le hace suponer que no existe lo contrario a “decepcionarse” o por lo menos es algo tan anormal que no se merece una palabra. Su teoría es que cualquier proyecto deriva en una decepción, porque nunca se satisfacen las expectativas que nos hicimos sobre él, o por aquello de la insaciabilidad humana de la que hablé más arriba.

Volviendo a la infidelidad, más allá del dolor que causan el “engaño”, la “traición” y otras rimbombantes palabras de telenovela, lo que queda de ella es esta decepción. Que me perdone Hirschman por utilizar su teoría económica para un tema de melodrama, pero si hacemos una superficial observación del entorno vemos que la lealtad, en el mejor de los casos, es una rareza, por lo que basar en ella un proyecto de vida parece tan fantasioso como la convicción de un niño de que será astronauta.

No existe gente fiel, sino gente que todavía no ha sido infiel. Las alternativas son pocas, pero posibles. O se plantean las reglas del juego con honestidad, reconociendo desde el principio la forzosa infidelidad humana, o no fantaseamos con que la realidad supere a las expectativas. Y si las supera, mejor.

39 comentarios:

Pos yo dijo...

Además del placer que esperamos obtener de la relación infiel en sí, también existe el placer malsano de hacer lo indebido, lo prohibido, el risgo de ser descubiereto y la satisfacción de sentirse astuto . No es divertido hacer trampa si las reglas lo permiten.

Lais Castro dijo...

hola leila! qué tal?
muy bueno tu artículo de hoy, como siempre.
buon fin de semana,
lais.

Lais Castro dijo...

estoy con "problemas de identidad" porque sale min ombre pero la foto es de mi otro blog "grupo assíntota e o menino que ocntava estrelas", pero soy la misma persona! jeje

Anónimo dijo...

esta vez no coincido, en tu razonamiento se te olvidó la palabra mágica que mantiene al hombre con vida, la ESPERANZA es y será el motor del ser humano, no la certeza de los resultados. es por eso que seguimos detrás de los ideales a pesar de estar lejos de ellos.

Natalia dijo...

Si bien es cierto que la esperanza nunca muere, la realidad es que la imperfeccion humana jamas permitira que las expectativas se satisfagan al pie de la letra, lo que significa que la decepcion estara a la orden del dia. Mi pregunta sigue siendo: habra un antidoto vs los efectos de la desilusion?

Gibris dijo...

Soy soltera, pasé por 2 relaciones "triangulares" y al final, cuando me percaté de mi situación emocional, me di cuenta de lo vacía que era mi vida en ese aspecto, me di cuenta de mi papel de "psicóloga" que estaba jugando, de mi pérdida de tiempo al saberme disque "solucionadora de problemas maritales ajenos", le dí vuelta a la hoja señores!!, ya no lo necesito, soy feliz y vivo tranquila al romper con mis propios esquemas y conductas. ¡Ah pero si nos encanta complicarnos la vida!

Cerrojo dijo...

Me parece bien la solución "te seré infiel de vez en cuando...". Pero eso está implícito en la mayoría de las relaciones. La condición para que funcione es que no se informe cada vez en cuando que se produce el adulterio. ¿Cuándo quedamos, Leila?

A-nah! dijo...

¿No hay antónimo de decepción?... ¡qué decepción!

Franco V dijo...

Ahora, si nos manejaramos con honestidad, sería infidelidad? O sería "estar en una relación abierta" (Facebook lo entiende muy bien)?
Como sea, dicen que quien avisa no traiciona...
La infidelidad tiene ese gustito por lo prohibido, el secreto, el "aaah, tomá, bruja, te cagué!!", o si no se llegó a concretar, el alimento para el ego, "qué buen tipo soy, la tenía a punto caramelo y no hice nada".
O el remordimiento! Nos perderíamos el remordimiento!
La cantidad de parejas que se han salvado gracias a la infidelidad no descubierta!
Todo eso se perdería con un poquito de tonta honestidad. ¿no?

Pero bueno, Leila, vayamos a lo importante ¿qué tenés que hacer el fin de semana?

El sitio de Iris dijo...

Hola, Leila. Muy valiente. Hay quienes dicen que para ser infieles la mayoría de las mujeres necesita un motivo y los hombres, una oportunidad, jeje.

May Sanabria dijo...

si, creerse que el amado no serà jamàs infiel es tonto, a todas nos ha pasado, alguien llega en las crisis de pareja y no se hace esperar la infidelidad. Lo importante es tener claro eso en la cabeza y no dejarse agobiar cuando le pase a uno.
Sin embargo, a mi me duele ese tipo de cosas.

Un abrazote!

leonel dijo...

Quien esté libre de tentaciones que tire la primera prueba. Es nuturaleza del ser humano el gusto por la otra o el otro, aun cuando sienta ese raro sentimiento mal llamdo "amor" por su pareja.
La fidelidad comienza cuando la desilusión llega a nuestras vidas. Cuando ya no hay otro oficio que ver pasar los días como lo hace cualquier animal. En la complejidad de la vida, y ser infieles es parte de ella, radica el que uno pueda sentirse vivo, hacer uso de sus libertades como mejor le plazca.
Un gramo de honestidad sería advertir de ello a quien pudiera salir calcinada (o). Pero también ella o él tienen los mismos derechos.

Jaime Senra dijo...

Como siempre Leila, tus textos nos inducen a pensar. No s+e si estoy de acuerdo o si tengo algo que sustraer o agregar; pero eso no es lo relevante. Lo importante es que nos dejas knock out por un momento mientras nos obligas a meditar. Y aún sabiendo q el amor es tan frágil y precário, para q valga solo puede ser asumido como a viaje a dos, años luz adentro, infinito, eterno, hacia las estrellas.

guillermo mischkinis dijo...

La culpa, consecuencia de la infidelidad, esta inscripta en la logica judeocristiana, que parece inamovible a pesar de ser insoportable. En lo personal, prefiero a los chinos cuando dicen: " que no lo haga, si lo hace que no me entere y si me entero que no me moleste..."

rojo y gris dijo...

La mayoria de las cosas que se escriben en este blog me desagradan , me molestan, quiza por eso lo siga leyendo, para reafirmar mis ideas. Yo creo que la fidelidad es un asunto mas complejo que decir " se es fiel o se es infiel o el que es fiel es porque no ha sido infiel, o porque somo insasiables o porque matrimonio imnplica infidelidad".

Yo no lo se, no me he casado, pero llevo una relacion de mas de dos años en no perfceta fidelidad, pero si de fidelidad.

Que porque pedimos fidelidad? no lo se, por puro egoimso supongo. Lo que si he aprendido es que la infidelidad puede surgir ahi cuando el otro no nos satisface, cuando se esta en crisis y cuando no se tiene la sufiente creatividad y conocimiento profundo del otro para hacer de las relaciones una aventura y no una constante aburrida. La infidelidad surge cuando uno no es lo suficientemente valiente de mirarse a si mismo y pensar porque me estoy fijando en otro y no en el mio, y cuando no se tiene la valentia suficiente para decirle al otro no me gusta esto de ti, me parece que te falta tal cosa, cuando no es capaz de pedirle cosas a su pareja que si va y busca en otros, y surge la infidelidad cuando esas cosas no se hablan a tiempo, por pura cobardia de uno mismo de confrontar las cosas, de decir "me gusta fulanito, fijate", pero sobretodo por la incapacidad de uno de mirarse, de autoanalizarse, de preguntarse y pensar hasta dar en el clavo de lo que pasa con uno y con su pareja.

La infidelidad es facil, autobservarse no es facil, hablar con el otro no es facil, perdirle uno cosas a su pareja no es facil, ser valiente y arriesgado y totalmente abierto con la pareja no es facil, pero infidelidad es mas facil que todo eso.

Yo si creo en la fidelidad, pero sobretodo creo que las relaciones son un infinito conocerse el uno al otro y evolucionar uno al lado del otro y gracias al otro, creo que las relaciones con fidelidad implican una apertura total hacia el otro de sentimientos, pensamientos, experiencias pasadas y presentes, creo que las relaciones de pareja estan hechas para que el otro nos confronte en lo que nunca nadie mas nos va confrontar y eso da miedo, da mucho miedo, y por eso es mas facil ser infiel.

joselo dijo...

Me encantó el comentario de A-nah!
Decepción solo tiene eufemismos: aceptación, conformidad...
Es la misma insaciabilidad humana la que nos tiende a la fidelidad. Queremos poseer y ser poseídos. Porque cuando nadie nos tiene, eso se llama soledad y la libertad pasa a ser apenas un sinónimo solemne y cuando no tenemos a nadie, ya no nos queda de qué decepcionarnos.
Debo confesarte algo. La semana pasada no te comenté porque anduve con Susan Sotang

Daniela dijo...

Interesante texto, que hace pensar muchas cosas. Creo que soy demasiado joven y no tengo mucha experiencia para opinar al respecto, pero sí me parece, no se, injusto, tal vez imposible, esperar que la felicidad en nuestras vidas derive toda de una sola persona.

Anónimo dijo...

Te leo desde hace tiempo, y me gusta como escribes.Pero, en este caso creo que sólo justificas las malas conciencias de los/as infieles.
Hoy la vida en pareja no es absolutamente necesaria. De hecho, aumentan el número de los/as llamados "singles". Es decir, la infidelidad creo que no está en lo que hagas o dejes de hacer. Está en la mentira.
Si prometes fidelidad, cumple, sino no te comprometas. Hay que ser honesto. No podemos justificar nunca la mentira, hasta el punto de hacerla loable.
En ese caso, el matrimonio, todo "pantalleo". Y después celebran las bodas de plata.Ja,ja,ja...
La pareja, un acuerdo entre dos, y sólo de ellos dos. Y si hay confianza suficiente y amor, habrá comprensión, y todo puede ser aceptado. Lo contrario es puro teatro. Es la justificación del infiel.
Sé de uno que siempre fue sincero, y reconoció que en algún momento podría ser infiel. Quizás por ello, su pareja lo confinó en una cárcel sin barrotes. Control y vigilancia constante.
Mientras ella gozaba de total libertad, pues él quiso ser justo, y si pedía libertad, ofreció libertad. Y lo traicionaron.
Lo peor de este amigo mío, que es al final todo el mundo tubo derecho a saber, mientras a él se lo negaron. ¿Es esto honesto?

lux dijo...

esto es la vida contemporanea: las relaciones afectivas cada vez más superficiales, levianas, somos todos descartables... todo es facil, demasiadamente facil.

Odiseo en Puebla dijo...

Siempre que nos topamos con temas que tienen que ver con la conciencia, habrá polémica. Es lo que aquí podemos apreciar.

Dicen los que proponen teorías (porque no siempre saben) que el ser humano inventó la monogamia como una manera de saber que los hijos eran del mismo padre. Yo no sé si sea eso cierto, o que el ser humano es tan inconforme que tiende a ser infiel: lo que sí sé, dolorosamente, es que no podría ver infidelidad cuando la relación en la pareja va viento en popa. Suena romántico, pero es cierto: precisamente porque somos inconformes, buscamos lo que no tenemos en la relación. Buscamos lo novedoso, lo prohibido, lo sorprendente y/o lo sorpresivo..., pero ¿no hay una manera de que una misma relación pueda dar todo ello, si tenemos en cuenta que no conocemos del todo, nunca, a los seres humanos?

En cuanto a la infidelidad, no creo que nos duela el hecho de que nuestra pareja se acueste con alguien más, sino que traicione la confianza que le damos. En estos tiempos, lo ideal sería que tuviéramos en cuenta que no somos dueños de nuestra pareja al salir con ella y pedirle que nos sea sincera cuando las cosas cambien, cuando el hastío se instale en la relación, cuando los besos ya no sepan igual y la costumbre le cambie el lugar a la emoción. Sin embargo, pensamos en la "exclusividad" que debemos tener como novio(a), y agregamos tensión a una relación que se disfruta sin ella.

Anónimo dijo...

Yo no sé, Leila, si tienes o no tienes razón. Pero escribes endiabladamente bien y da gusto seguir tus palabras hables de lo que hables. Saludos.

tangerin49 dijo...

El hombre como la mujer solo son fieles porque la sociedad lo impuso de alguna forma.

Si no, comme buenos animales, aunque algo superiores, la naturaleza nos pide libertad y ser "fiel" no quiere ya entonces decir nada en absoluto.

Saludos a tod@s

Anónimo dijo...

La infidelidad esta demasiado ligada con lo judeocristiano, con la idea de pareja sólo entre 2 personas, en el casamiento, y otros temas de sociedad y costumbres de hoy en día. Mientras se siga analizando desde ese lugar, pienso que siempre habrá dificultad para razonar este tema.
Como dijo (Anonimo del 7 de febrero a las 21.40) el tema es ser HONESTO consigo mismo y con el otro (en ese orden). Solo eso. Si el otro/a posee una estructura mental influenciada por religion, sociedad, educacion o lo que fuera, es una cuestion suya y si elije estar con alguien que no sigue estos preceptos entonces deberia adaptarse a esto último que a mo parecer es mas natural y se acerca mas a la libertad del ser humano. El tema es no mentir, no decir algo y hacer otra cosa, ser honesto. Luego el otro/a aceptará o no. Pero hay que tener las agallas para plantearlo a riesgo de que el otro/a no acepte y entonces perderlo/a. Es un acuerdo asi como existen otros con amigos, con familiares o hasta laborales. Honestidad.

ojo dijo...

Aaaaahhh...¡Bandidota!

Aquiles Martin dijo...

A mí tampoco me gusta mentir, pero qué se le va a hacer, pareciera q a las mujeres no les gusta la verdad, prefieren buenas respuestas.

Además no hay mejor sexo q el sexo de las infieles.

Besos

por otro lado si me han sido infiel, espero lo mismo, q me engañen bien y darme por no enterado.

jojojo

Cecilieaux dijo...

Antónimo de decepción: alivio.

tan versátil como acústica dijo...

el problema en lo que estás diciendo en este artículo (que me parece muy bueno como pieza, más allá de lo que piense de alguno de los conceptos que decís) es que seguramente no te convendrá que lo lean tus futuras potenciales parejas.

Le Santi dijo...

Qué lío que nos armamos siempre con este tema. Creo que Leila tiene razón en casi todo. Claro que lo ideal es la honestidad. Pero hay gente que no quiere la honestidad del otro y el otro, el "deslealtado", sufre mucho, porque tiene su cabeza hecha para no saber. Muchos infieles no dicen la verdad no por cola de paja o por sentido de culpa. No dicen la verdad para no herir. Porque de alguna manera aman a su compañero/a y no quieren que sufra al pedo, porque su infidelidad crece en un territorio que su pareja ni sospecha ni podría entender. Porque todos tenemos conos de sombra que el otro no puede ver. Muchas infidelidades son coyunturales. Otras se eternizan y son un infierno más que nada para el infiel. Una persona puede ser infiel episódicamente y después dejar de serlo para siempre. Otra persona puede haber sido fiel toda su vida y explotar la bomba de una relación "non sancta" a los 60 años. De todo hay en la viña del señor, hasta gente que siempre fue fiel sin esfuerzo. La vida no es simple. La libertad con honestidad es un bello ideal, pero somos imperfectos y posesivos, al mismo tiempo que inconformistas y ávidos de nuevos horizontes. Lo ideal es que todo estuviera claro desde el inicio de una pareja, pero eso es una linda utopía. No hacemos un contrato ideológico cuando nos enamoramos. En general no tenemos ni idea de lo que nos pasa y pensamos que las cosas se van a ir aclarando con el tiempo. Y no se aclaran. Entonces o nos mandamos a la mierda o la vamos llevando como podemos.

Poetas Anónimos dijo...

Hola!!!Te invito a que pases por un nuevo espacio, intentamos crearlo en comunidad de escritores(POESIAS, CUENTOS, ETC).
la direccion es

http://poetasanonimossa.blogspot.com


Poetas Anónimos

Muchas Gracias

Anónimo dijo...

Utópico es la Seguridad Social en el tercer mundo, y aquí imperfecta la tenemos.
¿No es la perfección un fin inalcanzable del ser humano?
El que seamos consciente y podamos entender o comprender ciertos comportamientos, no quiere decir, que lo aceptemos y hasta que lo demos por bueno. Creo que a cambio, perdemos otras cosas como la honestidad. ¿Merece la pena?
El que el mundo sea injusto, no quiere decir que nos conformemos y aceptemos las injusticias.
Al que le guste, pues bien, para él. Yo no lo quiero. Y si tengo que aceptarlo, ya que siempre fue así, y debe de seguir siéndolo; pues, "que se pare el mundo, que me quiero bajar". Anónimo 7/2/09 II parte.

Graciela Ventimiglia dijo...

jejeje por ser que a rojo y gris este blog le desagrada parece que al menos le sirve para catarsis jeje
La monogamia es una cuestión de papeles, no está en la naturaleza humana. Así como el hombre (y la mujer) no nació para trabajar, tampoco nació para ser fiel. Algunas personas eligen la fidelidad como un apostolado para toda la vida y les funciona, pero eso no quita las fantasías propias de la sexualidad, los sueños eróticos ni los deseos reprimidos y sepultados al fondo del inconsciente.
De todas maneras parece que el gen llamado alelo 334 es el culpable de la infidelidad: La infidelidad es genética
Por lo menos ahora le podemos echar la culpa a nuestros genes :)
Saludos y excelente post como siempre Leila!

Tanyluz Sciortino dijo...

Hola. El tema de la infidelidad da para tanto. Yo nunca le he sido infiel a nadie. Cuando estoy con alguien es porque estoy enamorada de esa persona, y cuando estoy enamorada, no me interesa más nadie.

Puedo conocer niños bellos, puedo saber que alguien me tiene puesto el ojo, pero yo sencillamente no puedo pensar en estar con otra persona. Ahora, bien, he sido siempre así y no quiero que pensar que soy una mujer infiel que todavía no ha cometido su primer acto.

Definitivamente creo que no tiene sentido estar con alguien si por la mente pasan ideas de infidelidad. Yo terminaría cualquier relación que tenga antes de serle infiel a alguien, y la terminaría no para salir corriendo con otro, sino porque de qué vale estar con alguien si te imaginas con otro en la cama?

Leila, tienes un muy buen blog. Muy interesante.

Un saludo

Ariz dijo...

No está nada mal, aunque son pocos/as los que pensamos como tú. Felicidades por una mente tan lucida. Solo decirte que has dado en el clavo. Mis felcitaciones. Ha sido un artículo muy gozoso para mi vista.

Ariz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Aventura Social dijo...

Ai ai parejas....

umaventurasocial.blogspot.com/2009/03/honestidade-brutal.html

Anónimo dijo...

Lamento que haya tantas mujeres sin escrúpulos, están dispuestas a todo con tal de lograr su objetivo: demostrarse a sí mismas que su carne le ganó al amor.
Los hombres que seducen a una mujer con una relación comprometida no son tan malvados o perversos, llega el momento en el que se cansan de insistir.
Las gatas que andan sueltas son un problema... a ellas no les importa destruir familias enteras... solo quieren sexo al principio; pero luego empiezan a exhigir jajaa; terminan siendo como cualquier otra mujer...

Scapadas dijo...

Todo lo prohibido se disfruta a plenitud. Es el riesgo, la aventura, el no se que...Hoy, la infidelidad es casi pareja, entre hombres y mujeres por la facilidad que nos brinda esta divino internet..Disfruten. Un beso a todos

INFOTECA-WEB dijo...

El tema es muy interestante tengo una discusion similar planteada usando como ejemplo la pelicula LOS PUENTES DE MADISON, si se animan me gustaria sus opiniones.

http://www.facebook.com/notes/luis-gonzalo-vazquez-cancelo/los-limites-del-amor-los-puentes-de-madison/444459449154

Gustavo dijo...

La infidelidad no existe en los términos en la que era concebida anteriormente, subproducto de la tentatacion, y de ese orgon insaciable cuando el instinto vence a la razón y uno despierta como después de un rapto de la conciencia y asume que ha sido infiel de cuerpo. También  puede ser deliberado y a pura conciencia usted hombre o mujer aburrido cual Emma Bovary u otro infiel literario decida buscar satisfacción en otra parte. El arrepentimiento y culpa o la ausencia de ellos nada tiene que ver, así que si usted anda cual Raskolnikov moderno después de haber matado a la vieja, ya eso es problema suyo. Leila no es nada fácil ventilar estos temas, son como lavar la ropa sucia en casa ajena. Si la infidelidad puede ser causa de exceso de testosterona o progesterona. Voy a seguir investigando. Si, hay que ser fieles mientras queremos o podamos dejar de serlo. Es una lastima que el desleal sea siempre el que goza y el deslealtado  pobrecillo el que sufra. En todo caso queda la revancha o no tomarselo todo muy en serio y optar por el perdón. ! Solo fue una canita al aire ! como decía mi abuela.