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23/1/09

La hipnosis de Facebook*

En “Hasta el Fin del Mundo”, de Win Wenders (1991), los protagonistas se obsesionan con un aparato que utiliza el personaje de William Hurt para grabar sus recuerdos e introducir esas imágenes mentales en el cerebro de su madre, que como ha nacido ciega no tiene ninguna. No obstante, los personajes poco a poco comienzan a usar esa especie de videocámara para registrar sus propios sueños y verlos durante las horas de vigilia. Y se hacen adictos a ella. Hay largas tomas de Claire Tourneur ensimismada como una opiómana en la contemplación de las imágenes vagas que su cerebro formó durante la noche. El espectador se preocupa: los protagonistas pierden su impulso vital y se sumergen en una embriaguez amniótica. Se dedican sólo a observar su subconsciente a través de la máquina, fascinados, pasmados en la contemplación de ese pasado indefinido y hermoso que representa un sueño.

Se han escrito muchas cosas ya sobre Facebook, en general denostando de sus tonterías (que tiene muchas). ¿Qué me interesa a mí si un “amigo” me manda un dibujito de un Daikiri, un “hug” u opina que soy “hot”? Aparece alguien que no he visto en años y en lugar de escribirme sobre sí o preguntarme sobre mí, me envía un test para saber qué tan sexy soy o qué clase de estrella de cine sería o qué tipo de ama de casa podría ser. Pero esos jueguitos triviales que inundan Facebook son un maquillaje que contamina lo que verdaderamente hipnotiza de él: la mirada atónita, paralizante, de uno mismo sobre su propio pasado.

Tengo “amigos” muy jóvenes en Facebook (de 18, 20, 25 años) que juegan los juegos que esa red social ofrece. Hacen los tests, ponen fotos, las comentan. Pero a medida que los usuarios avanzan en edad, el sitio se va pareciendo cada vez más a la máquina de “Hasta el Fin del Mundo”. Colocamos fotos de hace 20, 30 años y nos quedamos absortos en la contemplación de lo que fuimos, comentando una y otra vez las mismas cosas, aunque sea para evitar que ese momento vuelva a evaporarse. Reaparecen amigos que no vimos en 20 años, reaparece aquel amor de adolescencia, reaparecen las personas que habíamos olvidado (y recordamos por qué habíamos decidido olvidarlas), reaparecen los que nos hicieron daño, a los que les hicimos daño, los ex, las ex. Como si todo lo vivido se resumiera en un solo lugar. Y entonces, adictos como Claire Tourneur al aparato que registra sus sueños, pasamos indolentes horas absortos en la contemplación estática de ese pasado que se condensa allí, bajo la forma de “amigos” que no son amigos reales sino los fantasmas que pueblan nuestra memoria. Atrapados por una máquina que le da forma a nuestros difusos recuerdos y los proyecta incesantemente ante nosotros.


(* Publicado en septiembre de 2008 en www.observa.com.uy).

20 comentarios:

Jorge Ojeda dijo...

Ni hablar de quienes en lugar de trabajar utilizan horas laborales en ver quién escribió o quien colocó el status de: camino al trabajo, con sueño, en el baño y sin papel sanitario, etc.

Lo que si agradezco del Facebook es poder reencontrar a amigos de mi juventud que de ninguna otra manera hubiese conseguido, como mi querida amiga Leila, que por cierto, no quiero enterarme en cual categoría caí, si de ex, de amigo que quiero olvidar, etc. Ya que como mencionaste en tu escrito, quedó en el pasado.

No había visitado tu blog por falta de tiempo, ya que el facebook me quita mucho tiempo ;)

Beso.

La Tilde Perdida dijo...

Yo compararía estas redes sociales (en España yo uso Tuenti) con la película "La ventana indiscreta", ya que nos convertimos en unos auténticos voyeuristas, olfateando la vida de esos amigos que ya no lo son, descubriendo intimidades a través de sus fotos y comentarios.

Marco dijo...

Sos una genia...voy a buscarte para añadirte al face, jé.

sorjuana dijo...

¡Ah, me encantó! Soy usuaria de FB y me reconozco totalmente en tu post; también vi la película de WW.
Yo tengo a todo el patio de mi preparatoria en México encerrado allí, ja ja! (y pasó como un cuarto de siglo desde entonces)
Brillante la reflexión.

Anónimo dijo...

Como fanático adicto del FB, debo decir que estoy totalmente de acuerdo con tu artículo. Si bien considero que es una herramienta poderosa para mantener contacto con los ‘viejos amigos’, también es cierto que la gente puede llegar a olvidar la vida que transcurre y quedarse atrapada en el pasado.

Me encanta tu Blog! Es primera vez que leo uno, pero estoy muy contento que el tuyo sea el primero.

Saludos

Odiseo en Puebla dijo...

Quizá sea porque casi no veo la red social en donde estoy inscrito (hi5), pero concuerdo en que te topas con la gente que esperabas no volver a ver. Mi adolescencia fue una pesadilla, y mis compañeros de escuela no fueron los mejores, por decirlo de forma diplomática; hasta hace dos meses, me volví a encontrar con ellos, y viví emociones encontradas (sobre olvidar el pasado o recordar por qué me había distanciado). Sobra decir que ganó lo segundo, no por rencor, sino por algo más "pesado": no tenía más que los recuerdos que compartir, y eso no me basta.

Cerrojo dijo...

¡Me ha pasado! Una antigua novia me encontró y me habló de libertad, inconsciencia, de besos y más besos. Inmediatamente me acordé del descapotable amarillo. ¿Estoy otra vez enamorado o es un espejismo nostálgico? (Podrías poner un consultorio sentimental)

Jaime Senra dijo...

Que texto tan hermoso. Me gustaría poder decirte algo más, pero me acaban de pegar un golpe en la boca del estomago.

Daniela dijo...

En lo personal, lo del facebook me estresa. Me hice uno y cada vez que entro tengo 50 solicitudes de gente que no tiene nada más para hacer que quedarse toda la tarde haciendo tests o jugando al pet o colgando fotos. Para lo unico que sirve (esa y todas las demas redes sociales) es para chusmear lo que hacen tus "amigos" (con más de la mitad de los cuales no tengo trato en la vida real). Es bastante patético, prefiero hacer algo más productivo, de verdad.

Lobo López dijo...

Hay imágenes que quedaron grabadas en la retina, y aunque formateo no consigo que desaparezcan.

Ignacio dijo...

Apuesto a que estabas esperando un comentario sobre mujeres mojadas...

Cecilieaux dijo...

Si pero lo que habría que ver es si en realidad sos "hot".

E.A. dijo...

Interesante.

Gonzalo dijo...

Quizás Facebook me ha servido, como otras redes sociales, para confirmar la teoría de los seis grados de separacion. Ahi conocí a gente que conoce a gente que me conoce. Se nos viene achicando la aldea...

ojo dijo...

Tengo dos cuentas que abrí al aceptar invitaciones.
No tengo idea de como usarlas y nunca más las abrí (no se si recuerdo asl claves).

Todo esto es chino para mí.

saludos!

la-nata-contra-el-vidrio dijo...

Te he oído ayer (hoy), en un reportaje que te han hecho en la radio. Lo que expresaste es materia elaborándose o re-elaborándose en mi cabeza. Eres un ser muy lúcido, un regalo de Venezuela para nuestra cultura. No pude retener el nombre del libro que has escrito.
En cuanto al tema de hoy, tocas la piel con herida por debajo, de cómo nos estamos comunicando o incomunicando los seres humanos.
Pero siempre hay excepciones que nos alientan a pensar en otro final, en otra apertura hacia lo cotidiano y el mundo de los sueños, en la cual haya una balanza visible, si es que podemos realizar una autocrítica de los estados y acciones de nosotros como seres vivos. En el otro final, hoy, ubico la lectura (mejor visión), de un internauta mexicano, con el cual tengo trato regular; el tema de ayer para él fue una serie de 116 fotografías que captó en una salida de 3 cuadras; colgó para deleite de todos algunas fotografías inolvidables sobre de cómo se vive en ese chiquito ámbito de ciudad México. Él ha enriquecido la impronta de mi mundo, respecto a seres y cosas ubicados en un marco lejano que se vuelve próximo,que permite capturemos semejanzas y peculiaridades.
Un abrazo de xavier.

TuConciencia dijo...

Mas distracciones para separar al actor del personaje. Capa sobre capa vamos construyendo y proyectando, entre lo que los demas ven en nosotros, lo que nosotros vemos de nosotros mismos y lo que realmente somos. Permisivas justificaciones para evitar la autocrítica constructiva. La comodidad y superficilidad mantienen la matriz creada por los proveedores aun elegidos sin coacción conciente. Y los sueños, sueños son.

May Sanabria dijo...

Es aun mas bonito cuando ves en el FB que alguien se va del pais y publica las fotos que quiza no podrias ver de otras formas.

Abrazos!

LuKiA dijo...

Soy profesora, y hoy en día estoy tocando temas de percepción selectiva, que dice, a grandes rasgos que uno elige lo que quiere ver. Yo siempre pensé que los temas me perseguían de alguna manera, pero más bien, siempre están, solo que no los ves porque tus necesidades del momento son diferentes. La "percepción" es el filtro de aquello que llega a nuestra memoria, a nuestra cabeza. Así, y como nueva casualidad ya no tan casual, me encontré con tu tema en un momento donde el pasado es para mi, ese espejismo nostálgico (como lo dijo alguien líneas arriba). El pasado es terreno seguro, no podemos perder lo que no arriesgamos y siempre queremos darle vida eterna a esta efímera vida. Lindo día Leila! Saludos desde México.

Rodolfo Schultze dijo...

Continúo con algo que inicié en El Observador sobre los ómnibus con inscripciones ateas. Me encanta vivir en un país en el que el viejo Batlle se animó a escribir "dios" así, con minúscula. Nada más,
Rodolfo Schultze.