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12/12/08

Un ejército de mujeres cobardes

Parece mentira. Tantos años después, y todavía. Mujeres cansadas de su vida, golpeadas o no, insultadas o no, pero como sea infelices, aún tienen miedo. Su pasión más fuerte es su deseo de irse; la segunda, el terror a hacerlo. Esperan, esperan, esperan, hasta que ya son demasiado viejas para emprender nada –según dicen– o hasta que ellas mismas olvidan qué es lo que motivaba esas ensoñaciones y esta frustración.

Hablo sólo de las que especulan con la posibilidad de una vida distinta y de un marido distinto, las infelices, las abandonadas de sí mismas. Desde que me divorcié se me ha hecho fácil reconocerlas. Al escuchar mi relato musitan, con un sospechoso énfasis: “Qué valiente que sos”. La primera vez que me dijeron eso recordé las veces que yo misma lo había dicho antes. Cuando charlaba con mujeres que habían decidido separarse las envidiaba un poco, con la extasiada admiración de una quinceañera de pueblo ante una exitosa artista neoyorquina. Ahora, cuando escucho ese resignado y tristísimo “qué valiente que sos”, las veo ahogarse en su miedo, sumergiéndose en alguna fantasía secreta, invisible incluso para ellas, inalcanzable, tan lejana como una película. Si uno les pregunta cómo están y las mira a los ojos prestando atención a las imágenes que se dibujan en sus pupilas, liberan un llanto tan imprevisto e invasivo como un estornudo.

Se sacrifican. Primero por los hijos, luego ya no saben por qué. Porque les da pereza separarse o porque es demasiado removedor. Luego de haber concentrado su esencia en los hijos y el esposo, creen que al irse perderán las referencias que las definen como persona. Son muchas, son un ejército de mujeres acobardadas que asumen lo que tienen como un mandato inapelable. Como si la búsqueda de la propia felicidad fuera un acto de egoísmo injustificado. O como si el marido fuera la única alternativa a quedar en la calle. Vamos, mujer. El divorcio, como los niños, viene con un pan bajo el brazo.

23 comentarios:

Grupo Assíntota e O Menino que Contava Estrelas dijo...

hola leila, muy interesante esta tu charla de hoy... tambien yo soy separada e estoy de acuerdo contigo. he oído de la propria madre de mi ex-marido quando me decidi por separarme: "tienes el coraje que yo non he tenido"...
escribes muy bien chica! mis cumplimentos desde brasil!

Mariana dijo...

estoy de acuerdo con todo lo que decis...
pero creo que flata un dato en esa reflexion.
no solo existe el miedo de no poder mantenerse....o de los problemas que una separación puede causarle a los hijos.....

creo que basicamente el miedo es a estar solo.

Esta sociedad no tiene para nada bien visto que una mujer este sola.
menos si ya tiene mas de 35.

"pobre se separo"
"pobre no tiene marido"
"pobre dejo con el novio"

son comentarioa habituales y van generando en todas nosotras es pregunta...permanente... esa duda de si lo que hacemos esta bien,de si somos dignas de pena... al punto incluso de sentirnos incapaces de tener una pareja..

sere normal?
porque estoy sola?

y ...ahi una respuesta posible..es porque no?

tiene definitivamente muchas cosas dificiles el hecho de estar sola.
pero seguramente no mas que otras situaciones.
es casi inevitable...uno no esta en pareja cuando no quiere, es una desicion casi fisica....es casi imposible permanecer en algo que no nos hace feliz...
y eso deberia verse tambien como un sintoma de salud.

mariana

El sitio de Iris dijo...

Hola, Leila. Muy interesante lo que escribiste. Yo conozco un ejército así. Pero, por acá también muchas mujeres tienen el criterio (reforzado a veces con ejemplos alrededor) de que después de los 35 más o menos, divorciada y con hijos, solo tendrás la alternativa de la soledad, ser amantes o con alguien alejado de tus expectativas para no envejecer solas. Creo que pensar así y paralizarse es más triste, verdad?

JLMejuto dijo...

Como siempre artículo amirable, pero en mi opinión se queda cojo, la otra pierna debería ser "el ejército de hombres cobardes". Prácticamente con la misma problemática.
Xoseolo

Anónimo dijo...

Leila, soy cubana y el asunto aquí es tan complejo... Tengo una amiga recién divorciada, que ha tenido que enfrentar a un montón de gente, amistades, familiares, conocidos (los desconocidos creo no se atreven a hablarle al respecto) porque no conciben que ella haya dejado de amar a su marido de 20 años de matrimonio, atractivo, buen amigo, con dinero, padre de su hija adolescente... lo que por aquí se llama un buen partido. Pero, se acabó y ella se pregunta por qué tiene que ser enjuiciada y dar explicaciones.
Aquí, además de lo que representa ese paso para cualquiera, hay que tener en cuenta los problemas de vivienda. Debes enfrentar una división de casa y de bienes. O regresar a casa de tus padres, donde quizás viven muchas personas.
Por otro lado, el temor del que hablas a veces se sustenta en que todos tenemos defectos y quizás tu esposo tenga problemas de carácter, pero quizás el otro no acepte a tus hijos. La base en esencia es la misma de lo que escribes: miedo a empezar.

leonel dijo...

Me parece bien tu nota, aunque en muchas ocasiones puede resultar que los miedos sean justificados.Algunas están preparadas, como para la democracia, pues, otras quizás no.
Un ejército no deja de ser una masa.

AleMamá dijo...

A veces se necesita más coraje para mantener el compromiso libremente tomado y esperar que cambien las circunstancias. Digo "A VECES", pues definitivamente hay quienes no tienen agallas para darse otra oportunidad.

Un vínculo matrimonial involucra mucho más que una pareja; ¡mucho más!

Saludos

Migue dijo...

comparto cada una de las opiniones vertidas hasta el momento. A mi forma de ver, todos tienen razón frente a la realidad que deciden vivir, varía según se lo mire, es causa-efecto, como se dijo, también hay otro ejército de varones cobardes, y sí, también masificados por sus creencias.
Tres elementos funcionan como una maquinita en la mayoría de nosotros. Temor, Pena y Culpa. Es la manipulación a la que nos sometemos o sometemos a otro.
Temor: Imprecan “Si te separás de mí, no vas a ver nunca más a tus hijos, te saco todo y te dejo en la calle”, es concreto. “Ya vas a ver lo que te va a pasar si te separás de mí”, generalizado y difuso, ¡qué dirán los demás!
Pena: Pobre de mí, pobre mis hijos, no quiero sufrir y una larga lista de variadas excusas.
Culpa: Me aguanto seguir porque separarme les causará un gran daño a mis hijos, a mi madre, a mi familia, soy el culpable, debo cambiar, no sirvo para nada y varios etc.

Hombres y Mujeres, llega el momento de elegir el mal menor, y eso asusta. Resulta relativamente fácil, si es de común acuerdo y sin hijos, empeora frente a un divorcio contencioso donde los hijos son el botín de guerra y peor aún si es reconvenido (en Argentina es algo así como una contra demanda por causa justificada con pruebas), en mi caso me declararon inválido y era el único sustento y fui leña del árbol caído, porque me dejé caer y usar, me di pena, me sentí culpable, con un miedo que paraliza hasta el abandono.
Hasta que me cayó la ficha. Qué quiero realmente?, ser libre, feliz, estar en paz.
Podrías escribir con precisión sobre los miedos Leila, me gustaría saber que se opina. ¿Si?
Que la mujer tiene miedo a quedarse sola, con hijos y toda la carga que ello implica resulta duro, muy duro, más si nunca trabajó y cómodamente dependía de su marido y más duro si a ese marido ausente le importan tres cominos los hijos, otras se hacen cargo y trabajan, socializan y tienen más oportunidades.
¿Qué asusta más?, separarse/divorciarse o ¿dudar a mantenerse firme? ¿afrontar las consecuencias?.
Es baja autoestima el creer que no podremos superarlo, que no merecemos vivir mejor. La seguridad en uno/a mismo/a, hace diferencia, es lo que da coraje.
Aunque el conflicto suele seguir, se han divorciado de la persona y no del sentimiento, Casadas a las que les notaba una mirada opaca y triste, cuando logran separarse, al enterarse que también estoy divorciado, aunque en pareja, les brillan los ojitos, me sonríen, preguntan veladamente mis ingresos, ¿a qué te dedicas ahora?, ¿vivís solo? me hacen un inventario de lo que tengo, me cuentan. les cuento y escucho "me pasa lo mismo que a vos", al despedirse saludan efusivamente para la ocasión y me dan el nº de celular, y yo no me la creo, que cada uno cargue su mochila, como si uno fuese un ángel salvador, algunos varones también confunden amor con "ya no estoy solo", si es que ligaron algo, para "mostrarse" acompañados, que les laven la ropa interior y les sirva de ama de casa, cama afuera y al primer atisbo de compromiso salen despavoridos, señalando que les están pasando la factura, en ambos casos es No Hacerse Cargo. Dicen que la soledad es mala consejera, si claro, cuando la cabeza está llena de consejos inútiles, pienso que más vale solo que mal acompañado, que cada uno se ponga el saco que le quepa.
Es útil llevar un luto, afrontar la soledad y luego, al pasar el tiempo, madurar, saber dónde estamos parados y elegir el objetivo para el resto de la vida, darnos cuenta y aceptar que “Esto es lo que hay”, más allá de pretender un ideal forzado por el entorno y vivir lo mejor posible el presente, en paz.
El arte de la convivencia se practica todo el tiempo. No saber elegir es la causa, el efecto, una vida infeliz.
Pensar, Sentir y Actuar nos permite alcanzar lo que queremos, incluso ser felices o sicóticos si somos o no coherentes. Y eso significa sacrificios, no sufrimiento.
A una abogada le dije: Cómo pude equivocarme en volver tres veces con mi esposa!?, me respondió –Sr. Lopez, el error no fue volver, fue elegir.
Felicidades!

Anónimo dijo...

Hola leila, me encantas por defender a las mujeres indefensas, tontas, pero bellas, bellas, bellas.espero te guste este cuanto, estoy estudiando un curso para escribir cuentos.
Tengo 60 añoas y no me quiero ir sin dejar un libro de mi menda.Si puedes dame tu opinión, licenciada en letras.
te felicito.
ATTE: MEZCALITO.


EL CABALLO DE LA PICA.

Esta es la historia de dos caballos, dos equinos, dos destinos, dos caminos, que por esas cosas raras de la vida habían nacido en el mismo potrero, en la misma caballada, de la misma camada. Ahí los dos compartieron sus primeros paisajes al abrir los ojos en la misma comarca, también sus primeros escarceos, juegos, corretizas , mordidas y patadas juveniles. Les tocó el mismo panino los mismos truenos, tormentas, lluvias y lunas nuevas. Los dos pegados siempre a la chichi de la madre junto a la cuál iban, venían, se echaban a dormir, compartían con la yeguada las aguas y los pastos de aquella tierra tan rica, fértil y bella como la pampa. Así llegó el tiempo del destete, cada chango a su mecate, cada camino a su destino, cada quién tomó su vereda.
Pasado el tiempo, también por esas cosas raras de la suerte, por distintos caminos un buen día se encontraron en un patio de caballos en la feria de la comarca , al reconocerse mutuamente después de la fuerte impresión por a quél inesperado y sorpresivo encuentro, le dice uno al otro: ¿y tú qué haces?.... ¿Cómo te ha ido?... Verás- dijo el otro- no yo me la paso de jefe, vivo en una caballeriza en el hipódromo, con una cama de aserrín, aire acondicionado, como alfalfa, avena con granos preparados con vitaminas, minerales, todos los días me sacan, limpian, ensillan y vamos a trotar alrededor de la pista una hora al trote, al paso y al galope, después me bañan, me ponen mi pijama y me meten a dormir. Un día cada quince días compito en una carrera con otros siete caballos, cuando gano hasta me toman fotos, salgo en los periódicos, en la tele. A mí me va a toda madre y a tí?
Pa´que te cuento maestro- respondió el otro- yo fui a dar a la casa de un campesino donde vivo en un corral que se le cuela el agua cuando llueve, paso mucho frio, duermo junto a un burro y unos borregos donde por las tardes nos echan de comer rastrojo de maíz y párale de contar. En las mañanas temprano mi patrón me carga los botes de leche, me lleva a recorrer el pueblo vecino repartiendo leche de puerta en puerta a todos sus clientes habituales. De regreso me cuelga el arado, me lleva a trabajar las tierras, más tarde ya cansado jalo la carreta cargada de pastura o de majada. En fin maestro, qué te puedo contar la vida que me ha tocado es, tal vez bastante dura. ¡Ah! Eso si no me puedo quejar, soy feliz porque los domingos por la tarde me ponen mi abrigo, mis lentes obscuros y me llevan a los toros!. Soy el caballo de la pica.

Apizaco, Tlaxcala, MÉXICO.
MEZCALITO

Evemero dijo...

Las solteras o solteronas se quieren casar y las casadas se quieren divorciar. He ahí a las mujeres empedernidamente insatisfechas. Quieren y no quieren al mismo tiempo. Ni ellas se entienden. Parece que están para satisfacer al hombre y se olvidan de encontrar satisfacción en ese acto de entrega. Si ellas no se entienden, quién las podrá entender? Las mujeres frustradas e insatisfechas quieren separarse para luego buscar otro de quien prenderse.

Yaz dijo...

Que razón tienes, es MIEDO, si así con mayusculas pero para mi no es miedo a quedarme sin marido, es MIEDO a lo desconocido, tal vez flojera a volver a comenzar una vida, miedo a pasar por lo mismo una y otra vez cambiando de actor, yo quiero divorciarme para vivir con una mujer maravillosa, que me detiene a llevar los papeles al abogado??, miedo a que una vez divorciada ella me deje y la voy perdiendo poco a poco cada dia que no me divorcio, quiero vivir con ella pasar el resto de mi vida a su lado, hombro a hombro. NECESITO YA ESE CORAJE para dar el ultimo paso.

Migue dijo...

Yas: que te detiene a llevar los papeles al abogado??, la respuesta está justo en tu comentario, respetuosamente, sos incomprensible, cuando te expreses con más claridad, posiblemente estarás en condiciones de llevar los papeles al abogado.
Saludos

Ketty dijo...

hola
queria decirte que me gusta mucho tu comentario el ultimo el de ´´´un ejercito de mujeres cobardes´´´
aunque yo tengo 15 años
y aun nose como va eso de tener
marido y separarse,pero
a veces veo casos como las que tu hablas en tu blog
pero tambien estoy de acuerdo en que algunas mujeres son cobardes
y no quieren dejar a sus maridos,aunque sean golpeadas por ellos.
Yo creo a veces que lo hacen para no hacer sufrir a su hijo,porque un hijo sin padre o una madre ya es distinto no es igual,como yo tengo amigas que les falta un padre o a veces una madre les va fatal,les falta cariño.
Eso es todo lo que te digo hoy,ya te escribire luego espera mis comentarios adios leila

Tania dijo...

Pues bueno estoy deacuerdo con vosotros esque yo algunas veces no entiedo esas mujeres por que cuando no esta bien con un hombre se tiene que ir y no que se quede.yo cuano tenia 7 años o parai mi padre pegabe a mi madre y mi madre se a quedado com el y esque no la entiedo bueno por nosotros y eso pero eso no significa que el la tiene que pegar y la verda esque los hombres que estan pegando a su mujeres no se porque las pegan por eserse hombre o nose bueno y ahora yo tengo 15 años y ase mucho tiempo que mi padre ya no pege a mi madre y todos nos llevemos muy bien y estoi mui feliz.

Tania dijo...

Pues bueno estoy deacuerdo con vosotros esque yo algunas veces no entiedo esas mujeres por que cuando no esta bien con un hombre se tiene que ir y no que se quede.yo cuano tenia 7 años o parai mi padre pegabe a mi madre y mi madre se a quedado com el y esque no la entiedo bueno por nosotros y eso pero eso no significa que el la tiene que pegar y la verda esque los hombres que estan pegando a su mujeres no se porque las pegan por eserse hombre o nose bueno y ahora yo tengo 15 años y ase mucho tiempo que mi padre ya no pege a mi madre y todos nos llevemos muy bien y estoi mui feliz.

borja dijo...

yo creo que la biolencia de genero deberia estar condenada a cadena perpeuta, por que ninguna mujer merece ser maltratada.

patri dijo...

Hola Leila. Yo creo que no es justo
que a la mujer se le trate así, ni a la mujer ni a nadie. Me sientan muy mal las injusticias, y esta es una de las mayores y de las que mas ocurren y nadie hace casi nadie al respecto. Yo creo que lo que teníamos que hacer es educar a nuestros hijos desde pequeños a respetar y valorar mas a la mujer.

carla dijo...

Porque se ataca a las mujeres llamandolas cobardes y no a los hombres que las atacan llamandoles hijos de su madre?. No las considero cobardes, detras de cada una de ellas hay una historia distinta,y no sabemos el motivo por el que aguantan a un h.p., el motivo desde luego no creo que sea la cobardia, es muy comodo dentro de unas condiciones sociales desahogadas hablar en este tono.

Lori e Elisandra dijo...

Hola Leila, soy del Brasil y he encontrado su blog paseando por la internet.Me gusta mucho leyer lo que escribi. Y eso que ha escrito me hice pensar, en cuantas mujeres conozco que son cobardes. Creo que es porque muchas se casan muy jovenes y tienen miedo de se quedaren solas, ellas estan tan acostumbradas a sus vidas tristes y sin amor que tienen miedo de no encontrar una persona que as ame. Es una pena pues me gustaria que mi amiga fuese feliz, le deseo todo la suerte del mundo. Desculpa los errores pues he terminado en lunes mi curso de español. Feliz Navidad para usted. Hasta luego.....Elisandra

Jane Austen dijo...

no le pongamos excusas y llamemos las cosas por su nombre: miedo cobarde. y punto. Leila, en mi no humilde opinión: tu pensamiento es genial (pero no del genial banal de hoy en día, sino del pensamiento digno de los genios de la humanidad. Gracias. Jane.

MEVAR dijo...

Hola leila. Yo ahora mismo estoy en tramite de separación, en espera a que me adjudiquen un abogado de oficio. Llevo 14 años casada, ¿porqué tarde tanto en dar el paso? realmente no lo entiendo, porque ahora mismo lo veo tan claro y antes no. Simplemente se a deteriorado tanto la relación que ya no lo amo, he agotado hasta el ultima esperanza de que funcionara, me he engañado yo misma pensando que era la persona idonea para compartir mi vida. Tengo dos hijos, al principio creía que lo hacía por mi hija, y sin embargo ahora que tiene 13 años es la que mas fuerza me a dado para tomar la decisión, porque que ejemplo le daría a mis hijos el seguir con esta situación, no ser persona, no luchar por mis principios, ni por mi misma, de esta manera no beneficia a que ellos entiendan que hay que respetar a los demás y sobre todo respetar se uno mismo y amar se uno mismo. Miedos muchos, a estar sola no, mas vale sola que mal acompañada... los hijos seran un impedimento para iniciar una nueva relación, seguro, pero ahora mismo de verdad que no me quedan muchas ganas, pero si verdaderamente la vida me da ese regalo de encontrar a la persona idonea no seran impedimento, quizás sean un complemento, pero sé que eso es muy difícil, soy consiente de la soledad que me espera, pero he tenido un buen maestro para que me acostumbrara a sentir me sola aun acompañada, a tener que tomar las decisiones sin que se implicara, a llevar el timón de mi casa, a renunciar hasta a todas mis aficiones, hoy le tengo que dar las gracias, porque a parte de ayudar me a tener a mis dos hijos maravilla de esta vida para mí, me a enseñado a andar sola, las heridas se curaran...y a mis hijos les enseñare a que los miedos hay que superar los y luchar por lo que verdaderamente somos, cobarde...en algun momento lo habré sido también, pero no aguante por cobardía precisamente aguanté por amor, porque yo amaba a esta persona, él a cambiado bastante pero para mi no es suficiente, hay un abismo entre los dos imposible de salvar, no es cuestión de perdonar, es cuestión de sentir te persona después de que te hallan tratado como si no lo fueras, como un mero objeto, perdonar se perdona, pero seamos realistas olvidar no se olvida, por eso hay que ser francos, me engaño yo y lo engaño a él, yo quiero seguir mi camino y que él siga el suyo....para mí no sería justo para él tampoco, somos dos los que nos equivocamos, no se le puede echar la culpa a uno solo porque no es real, yo he sido su complice, es así. Y es cierto que somos los padres los que debemos educar a nuestro hij@s a respetar a los demás y a respetar se a unos mismo, porque la información que le damos aun sin querer lo es negativa y además las mas machistas somos las mismas mujeres, debemos romper el circulo....

Anónimo dijo...

¿Sabes?
Tú escrito tiene mucha verdad, y más aún cuando se está comenzando a vivir y sí es verdad suena muy cursi esa frase "Empezando a vivir" eres un adolescente resentido o que...bueno, en fin.
Las mujeres abrumadas e indefensas, cobardes existen y muchas, porque no sólo son las tristemente casadas sino las que jovencitas ya se dejan apabullar por un pobre varón estúpido que por supuestamente decirle que la ama, quiere y demás palabras afin, se deja amedrentar una y otra vez.
Ánimo mujeres que somos grandes y muchas gracias Leila, por tus palabras breves pero certeras me doy cuenta de inmensidad de errores que cometemos en nuestra vida amorosa.

Annette dijo...

Me encantan tus articulos, éste en particular, me hizo pensar mucho. Todos los comentarios adjuntos tambien han sido muy atinados, y creo que es un tema para rato, hay mucha tela que cortar aun. Te felicito y agradezco por compartir tus escritos.
Esto me impulso a escribir algo sobre los cobardes, y lo puedes ver en mi blog, una opinion tuya, me honraría muchísimo. Gracias

http://annyemotions.blogspot.com/2009/01/el-vagn-de-los-cobardes.html