´

31/10/08

Kit de inteligencia urgente

El otro día aterricé en una conversación entre dos músicos. A medida que ellos se adentraban en su jerga de profesionales, mi despampanante ignorancia musical –entre otras– –quiero decir entre otras ignorancias, no entre otras despampanancias– me iba acorralando en un silencio adulador. Mis amigos abordaron autores y estilos (punk-rock, trash-pop, neo-folk, pop-corn…), para pasar a detalles como la cantidad de pistas de sonido de un tema, las productoras que editaron a un compositor, los chismes del medio y toda la literatura que los genera: revistas, libros, periodistas, en fin.

Por suerte la conversa siguió derivando hacia la literatura en general, donde pude empezar a aportar alguna cosa, como el clásico “¡ah, sí, yo lo leí!”, que dije un par de veces gloriosamente como si me fueran a premiar por eso.
En casos así siempre es útil apelar al kit de inteligencia urgente. ¿Qué hace uno cuando se enfrenta a una de esas situaciones sociales donde es necesario pretender una perspicacia o una cultura que no se tiene?
El kit de inteligencia urgente recomienda escuchar y asentir con aire de superioridad. Las personas tienen tal necesidad de hablar, que las pocas veces que se encuentran con una que escucha, sentencian: “es alguien muy perspicaz”. O acaso hay quien no se haya puesto nervioso ante un interlocutor muy callado y que apenas asiente con media sonrisa.
También es recomendable anunciar que uno no ve otra cosa que películas iraníes, afirmando que son las únicas pasables. Como nadie conoce el cine iraní, está garantizado que el otro no indagará más sobre el tema. Y hablando de cine, se vale desprestigiar a autores prestigiosos: Kurosawa se repite y Kusturica es una desilusión.
Lo mismo con otras artes: ante una pintura que no nos dice nada se puede comentar la grácil pincelada del autor y, ante un libro o un artículo incomprensible, el comentario de rigor será “tiene buenas intenciones, pero no demuestra el punto”. Por supuesto, no importa qué punto.
Por último hay que seguirle la corriente a los demás: a la gente le gusta expresar sus opiniones, de modo que estar de acuerdo siempre será percibido como de gran atino. Las conversaciones de mi padre, por ejemplo, en lugar de diálogos, son manifestaciones en voz alta de su fluir psíquico. Y casualmente a él todo el mundo le parece simpático e inteligente. Sin embargo, nunca he logrado convencerlo de que esa impresión se debe a que jamás alcanza a saber qué piensa el otro, si todos le siguen la corriente porque no tienen chance de manifestarse.
Pero el kit no siempre funciona. Por ejemplo, durante aquella conversación entre músicos, uno de mis amigos mencionó a un escritor que trabajaba en una novela. El otro, un productor musical, dijo:
–¿Te imaginas el laburo que da escribir una novela? ¡Es como componer una canción que dure tres años!
Y yo quedé paralizada ante tan esplendorosa metáfora. Porque, lamentándolo mucho, cuando uno se encuentra con una manifestación tan vívida de lucidez, el kit de inteligencia urgente no sirve para nada.

16 comentarios:

Odiseo en Puebla dijo...

A mí me pasó algo similar, aunque un poco más paralizante: con mis amigos de la preparatoria. Ellos terminaron estudiando Medicina y yo, la oveja negra, Historia. Un día, nos reunimos para convivir un rato, y ellos se la pasaron hablando de sus materias y sus maestros, mientras yo rumiaba la comida esperando un comentario.

El kit es increíble, pero deberías pensar que no siempre funciona, más cuando no se comparten muchos temas en común. En fin, cada quién sus amigos.

joselo dijo...

Cualquiera le hubise contestado a ese productor musical, citando a Borges, que en realidad escribir una novela es como componer una canción y tomarse tres años para rellenarla. Pero Borges opinaba así por despecho. Yo creo que algunos de sus cuentos son novelas frustradas. Aunque no cualquiera le aplica un kit de inteligencia a Borges, "mejor me callo".

lucero dijo...

me divertí leyendo este articulo, muchas gracias!!!

GUSTAVO ESTRADA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tute dijo...

Muy bueno, muy divertido el texto. Lo que no me quedó del todo claro es si aquella metáfora final de tu amigo te pareció "esplendorosa" y atinada o "esplendorosa" y desacertada o forzada. Saludos.

Anónimo dijo...

El kit puede servir por un ratito. Una buena opción es dejar en claro que uno no sabe del tema, y no estar laburando (y bancando) lo que dure la reunión.
Segunda vez que veía a mi suegro, un hombre muy leído, culto, reconocidísimo en su profesión,todo un "intelectual", me pregunta en medio de un silencio sepulcral, adelante de unas 40 personas. ¿Y, sos lectora? ¿Qué te gusta leer? Mi respuesta fue contundente, NADA. Y ahí se acabó el interrogatorio a "esa" que pretendía al nene. De eso pasaron 7 años, demostré en la intimidad no ser tan rústica, le di una nieta, al nene lo trato bien y ya no le importa qué leo.
Final feliz.

IUS dijo...

Me has hecho reir y, especialmente hoy, te lo agradezco.
Un cordial saludo,
IUS

Pepe Orraca dijo...

Súper. ¿Se consiguen los ‘kits’ en diversos colores? Mi favorito es el color verde.

Hugo González García dijo...

Escribiste: "mi despampanante ignorancia musical". No dudo que tu seas despampanante o que tengas otras despampanancias; sin embargo, la ignorancia difícilmente puede ser considerada como cualidad (bueno, frente a la mala fe, quizás sí; dímelo que conozco muchos jueces). Me gustaría conocer otras despampanancias, que fueran, desde luego, tuyas ("mis despampanancias"). Saludos.

Anónimo dijo...

clap! clap! clap! clap!

Anónimo dijo...

Muy bueno!

Desde Porto Alegre, Brasil

Daniel Juliano Soares

Leila Macor dijo...

Hola Tute! La frase me pareció esplendorosa por lo atinada, por supuesto. Me gustó mucho esa comparación. A Ius: me alegra haber podido cumplir con mi labor cívica. Que sea lo que sea, mejore. Besos.

Lais dijo...

hola leila, muy interessante y divertido tu blog, ya está entre mis favoritos. mis complimentos.
soy lais, de recife, brasil.

Anónimo dijo...

Excelente tu humor y la forma de expresarlo.
Te aporto una frase, para tu kit de inteligencia urgente, que no falla. Frente a una obra (literaria, plástica, musical o de cualquier otro orden) se puede decir: "Es de una pureza y una densidad..."
Y no hay necesidad de decir nada más.

Anónimo dijo...

fácil entender que es desatinada la expresión metafórica del músico, que, por otra parte, muestra desentender que la música y la literatura son distintas formas de creación. el disparate de una canción de tres años sólo se le ocurre a quien escribe una novela para musicalizarla.

su blog, leila macor, contiene textos realmente inolvidables, porque son inteligentes y sencillos, con esa inteligencia de la verdadera cultura y esa sencillez de la naturalidad. encontré en su escritura un estilo que me capta y me seduce. ya quisiera yo para mí por un día de fiesta la facilidad con que fluye su decir.

Le Santi dijo...

Hola Leila:
Me has hecho acordar a los "Manuales del perfeito blefador", una colección de un humorista brasileño que trata de proveernos de herramientas para esas ocasiones y saber lo que decir para nunca "quedar pegado". Hay un volumen para música clásica, otro para artes plásticas, otro para cine "de autor" y así por delante. Encarados con un humor muy semejante al tuyo, dicen cosas que son realmente útiles. Je je.