´

25/7/08

Los que viajan separados están majaretas

Hace poco vino a visitarme a Montevideo una pareja de amigos de Santiago, con dos hijos pequeños que quedaron en Chile. Antes de venir, me anunciaron por email que ella vendría primero en un vuelo con escala en Buenos Aires y, dos horas después, él en uno directo desde Santiago. Toda esa rocambolesca operación se debía a que por política familiar el matrimonio viaja separado: así, si le ocurre una tragedia a alguno de los dos, al menos los niños no quedarían huérfanos. Como parece tener sentido, yo, con una especie de respeto parecido al que le tenemos a un practicante de una secta alternativa, no indagué más sobre esa costumbre y el tema concluyó ahí, como un tabú al menos para mí.


Mucha gente hace eso, pensé. Sólo que no me había tocado a mí, hasta ahora, hacer dos viajes al aeropuerto en el lapso de tres horas. (Y otros dos viajes para las despedidas). Luego, como planeaban visitar Buenos Aires en ferry, me pregunté al comprarles los boletos si tomarían dos barcos diferentes, pero no lo hicieron. Y durante su estadía en Uruguay alquilaron un auto para ir a Punta del Este: estuve a punto de preguntarles si no preferían alquilar dos vehículos distintos.

Porque en realidad, dado que todo el mundo afirma que es más probable morir en carretera que en un accidente aéreo, tendría más sentido viajar siempre en dos autos separados. De hecho en Santiago mis amigos deberían acudir a todos los lugares independientemente: si los invitan a cenar, uno llegará minutos después que el otro. Y si se trata de un paseo familiar, lo mejor es que vaya la madre con uno de los niños y el padre con el otro, así en caso de desgracia al menos no se desgarrará la familia entera. Para llevar a los chicos a la escuela, mismo procedimiento: la madre sale con la nena en un auto y el padre lleva al nene en el otro, tal vez coincidan en los semáforos y aprovechen para recordarse las listas de las compras gritándose desde las ventanillas.

Puestos a ver, también un paseo en calesita puede ser riesgoso, si no miren a la alemana que murió hace unos meses en una atracción en Disney. De modo que si toca una ida al parque, lo mejor es que se suba un niño primero a la rueda gigante y el otro después, para que al cabo del paseo dominical se encuentre toda la familia en un restaurante cercano. Aunque tal vez sea mejor que vayan a restaurantes distintos, ya que si el tomate está podrido en uno, la otra mitad de la familia se salvará de la diarrea.

Y como las casas también pueden ser muy peligrosas, puesto que de vez en cuando una fuga de gas causa una tragedia, lo más seguro es vivir en casas distintas. Incluso en edificios distintos, porque en caso de terremoto, si una construcción se cae la otra tal vez quede en pie.

En realidad, lo más seguro es divorciarse apenas nazcan los niños.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Chama, unos cuñados tenía la misma manía... jajaja!!! A fin de cuentas, nada más inseguro que estar vivo, no???
Saludos!

Anónimo dijo...

La verdad que si mis viejos fueran así preferiría que se mueran los 2 juntos.

Anónimo dijo...

Y nunca se les ocurrió que al hacer eso duplicaban tus posibilidades de morirte en el camino al aeropuerto?!

Franco V dijo...

Personajes memorables... como esa pareja que me eocntré en el aeropuerto a punto de subirse al puente aéreo... el hombre dice, "vamos siempre en avión porque mi mujer le tiene terror al barco, es que no sabe nadar..."
"Debe saber volar", dijo uno.

bye
PD: ¿Y cómo hicieron tus amigos para hacer los bebés? es un peligro que estén juntos en la misma cama, y encima en contacto directo, sin estirilizarse!!!

Anónimo dijo...

ese método de volar separados lo practican las familias reales, para que no mueran los actuales y futuros monarcas al mismo tiempo...
no sé, como lo puso usted suena descabellado, pero como padre que soy no me parece tan mala idea...

Marga dijo...

Leila, la situación es descabellada aunque no le hubieras dado tu toque de humor. Jamás había escuchado algo así aunque provengo de una familia muy sobreprotectora -claro que no de familia real-
Descubrí tu blog la semana pasada y esperaba al viernes para leer la actualización. Muy chistoso el post, aunque sea una lástima que existan personas que no disfruten tanto de la vida, que como dice Eladia Blazquez: "A pesar de todo, la vida que es dura, también es milagro, también aventura"

Anónimo dijo...

Los que son locos por una razón, quieren que los consideren locos por otra. Así que tus amigos lo que tienen es fobia del avión y verguenza en admitirlo. A mi me pasa lo mismo, le tengo terror a los aviones, y prefiero sufrir en el anonimato de la muchedumbre, pero igual voy con la familia, porque me daría aún más verguenza ser considerado tan risiblemente tonto.
Cómo me reí al leer este post.
Fabrizio

Anónimo dijo...

Ja, ja. Me reí mucho. Es verdad que como madre, alguna de las (pocas!!!) veces que hemos podido darnos una escapada en pareja, he pensado eso de "que no nos pase nada, que los gorditos quedan solos", pero como es obvio, es imposible vivir así!! Nunca se me ocurrió tomar medidas tan drásticas... qué ganas de arruinar un precioso viaje en pareja!

Jorge dijo...

Demasiado cómico. La propia doble vida con dejavú incluído.

[H] dijo...

jajajajjajajajajjajajajajajajjajajajajaaajajajajajajajjajajajajajjajajajajajajajjajajajajajajjajajajajjaj

Anónimo dijo...

La probabilidad de que uno de tus amigos muera en un accidente aéreo cuando el otro ha muerto en el mismo es muy cercana a uno. No ocurre así cuando se viaja en ferry, en tren o en auto.

La probabilidad de que uno de tus amigos perciba la fuga de gas en casa y por tanto salve la vida al otro que no la había percibido justifica que sigan viviendo juntos.

Tus amigos son racionalmente sensatos.

marcos dijo...

ja ja!

Anónimo dijo...

Apareció el primer racionalista hablando de sensatez, y no puedo resistir la tentación de fastidiarlo. Las cifras que usaré provienen de microsiervos.com (lo primero que me salió en google).

En la década de los 90 se reportaron, en promedio, 20 accidentes aéreos por año involucrando aviones comerciales. En un día promedio despegaron 22.000 vuelos comerciales. Eso son 8'030.000 vuelos al año. La probabilidad de que el avión en que viaje la pareja aterrice con excesiva vehemencia es, entonces, del orden de 10^-6 (~2.5 x 10^-6, para quienes quieren una cifra más precisa, aunque dadas las aproximaciones y magnitudes involucradas solo el orden de magnitud es de fiar).

Antes de protestar por la antigüedad de mis cifras, téngase presente que en la actualidad hay mucho más vuelos y que uno de los campos en que más se siente el desarrollo tecnológico en la aviación es en la seguridad. Yo esperaría que esa probabilidad haya bajado.

Ahora hagamos dos suposiciones: la primera, que a los hijos hay que cuidarlos hasta los veinte años; porque vamos, un tío de veinte años no es un crío que no pueda ni hacerse la comida! Está bien, seré generoso: hasta los 25 años, y ya estoy rayando en lo hiperbólico.

Supongamos, además, que la feliz pareja se las puede arreglar de alguna manera para volar lejos de sus deberes como progenitores dos veces al año. Y de nuevo estoy siendo generoso.

Eso da una probabilidad del orden de 1 en cincuenta mil de que estos padres y viajeros frecuentes dejen huérfanos a sus hijos antes de los 26 años como consecuencia del irresponsable acto de viajar juntos.

Les parece esta una probabilidad digna de ser mejorada?

Para que se hagan una idea, la probabilidad de morir victimado por un rayo es del mismo orden de magnitud. En consecuencia, aceptaré que los obsesivos padres son racionalmente consistentes (ya que no sensatos) el día en que acepten cargar un pararrayos en sus paseos por el parque. O acaso prefieran caminar en aceras opuestas.

LuKiA dijo...

jajajajajaja todo un debate por una ocurrencia de los amigos de viajar separados, medida que es más emocional que racional. Son padres, qué importan las cifras mientra ellos sientan que hacen algo que impacta o impactará la vida de sus críos!
Me reí mucho, gracias.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Lukia, son simplemente padres preocupados, sin embargo no deja de ser chistoso. Jijijiji

Anónimo dijo...

Hola. Soy uruguaya inmigrante en Mallorca, tengo una hija y no me gusta ir los dos en el coche sin ella: si nos morimos, sólo el trámite de que la lleven con alguien de nuestra familia tomaría meses(sin contar cómo sería vivir según con cual integrante de la flia). Así que voy más tranquila si vamos los tres: si nos morimos, nos morimos todos y listo :)
Por supuesto, es un engañapichanga: mirá si yendo los tres en el coche nos morimos los padres, la niña ni se desmaya y ve terrible carnicería y luego tiene que esperar meses a que alguien la recoja :)
Cada cual tiene los miedos que le gustan y los alimenta como puede.

nadasepierde dijo...

Mil años después... pero conozco una pareja que tenía 6 hijos y el menor, con sidrome de Down, Por ese motivo, siempre que viajaban lo hacían asi, separados, por cualquier cosa.
Hace menos de dos años, en el lugar donde vivían, volviendo una dia cualquiera a su casa, como hacían siempre y cruzando las mismas vías del tren que cruzaban siempre, los agarró el tren y los mató a los dos juntos.
Obviamente, los chicos quedaron solos.
Hay cosas que se pueden prevenir, otras que no, no sé si tiene mucho sentido.
Saludos